La Reina Letizia deslumbra con su 'corona' ante la realeza europea

Los Reyes

La soberana acudió a la cena del miércoles 15 con la tiara de 450 brillantes y diez perlas, con una flor de lis en el centro, que le regaló don Felipe en el quinto aniversario de bodas, valorada en 50.000 euros.
 

Diez años largos después de hacer su debut como Princesa de Asturias en la boda entre Federico y Mary de Dinamarca, Doña Letizia regresó el miércoles 15 de abril a Copenhague, pero esta vez como Reina de España.

 

El motivo de la visita Real a la capital danesa era el 75 cumpleaños de la reina Margarita, primera gran fiesta para la monarca española junto a los miembros de la realeza desde su proclamación, en junio de 2014. La cena de gala, celebrada la víspera del 16 de abril, reunió en el Castillo de Christiansborg a la joven generación de monarcas europeos y fue también la primera gran celebración privada para Felipe y Matilde de Bélgica y para Guillermo y Máxima de Holanda, investidos en 2013. También estuvieron presentes los reyes de Suecia, Noruega y los duques de Luxemburgo.

 

 

Si hace más de una década deslumbró con el vestido rojo de Lorenzo Caprile, aplaudido por los más destacados expertos de moda en el mundo, su majestad ha vuelto a causar sensación.

 

CON SU 'OTRO FELIPE' PARA UN MOMENTO TAN IMPORTANTE

 

Ha sido Felipe Varela el encargado de que la Reina Letizia luzca un vestido en blanco y negro de escote redondo en seda blanca con superposición de tul bordado en flores azabache con capas en forma de volantes, que ha completado con un mantón de Manila -un toque muy español del que también hizo gala en una fiesta en Nueva York junto a un estilismo de Lorenzo Caprile dos piezas, falda larga negra y blusa blanca-, una cartera de mano de color negro y peep-toes de Magrit con plataforma.  Su esposo, el Rey Felipe VI, cumplió con la etiqueta y lució el uniforme de gala de la Armada.

 

 

Este viaje oficial es de los pocos en los que la pareja real se ha prodigado con la realeza europea. Los monarcas han acudido a las citas obligadas, sobre todo bodas reales, y tan solo han ejercido como anfitriones en su enlace, ya que no se invitó a ninguna casa real en la proclamación de Don Felipe.