La receta electrónica funciona "razonablemente bien" en las 286 farmacias de Valladolid y provincia

Momento en el que es atendida una cliente en una Farmacia de la Plaza Mayor. JORGE IGLESIAS

Finaliza la implantación del nuevo sistema en centros de salud, consultorios médicos y farmacias de la capital y la provincia de Valladolid, y que traerá muchas ventajas, también a los pacientes.

Las 286 farmacias de Valladolid y su provincia ya operan con la receta electrónica. Ha sido un proceso complejo que se ha implantado en apenas cuatro meses (“casi un tiempo récord”) y que por el momento está funcionando “razonablemente bien” según explica el presidente del Colegio Oficial de Farmacéuticos de Valladolid, Juan de Dios Jódar.

 

Paralelamente a las farmacias, también los centros de salud de toda la provincia, así como gran parte de los consultorios médicos se han tenido que adaptar a este sistema, que tendrá múltiples ventajas –especialmente en los pacientes crónicos- que ya no tendrán que desplazarse al centro de salud cada vez que necesiten de recetas para acudir a la farmacia, según destaca el presidente del Colegio de los farmacéuticos.

 

Cabe recordar que fueron las farmacias de Portillo y Cigales las que iniciaron hace ya algunos meses el proyecto en fase piloto. Fueron luego estas zonas básicas las que en el mes de octubre comenzaron la implantación de la receta electrónica para ir sumando, poco a poco, todos los centros y las farmacias de la capital y la provincia.

 

Juan de Dios Jódar explica que lo más complejo han sido “las dificultades técnicas” que han ido surgiendo en la implantación. Recuerda que para este sistema se necesita una línea de conexión a internet “estable y segura” y no vale cualquier línea wifi de un Ayuntamiento. De hecho, recuerda que la Diputación de Valladolid lanzó una línea de ayudas para aquellas farmacias del medio rural que estuvieran en situación económica comprometida, para que pudieran hacer las inversiones técnicas necesarias para la implantación de la receta electrónica.

 

El responsable de los farmacéuticos cree que los pacientes han acogido “bien” el nuevo sistema, mientras que a los profesionales del Sacyl (médicos y enfermeras) la receta electrónica, “aunque en un principio sea compleja, les va aliviar cargar burocrática”. También los farmacéuticos salen beneficiados “simplificando el papeleo tras la dispensación de los medicamentos”.