La reacción del Real Valladolid se queda a medias y la continuidad de JIM en el aire

El Real Valladolid no pasó del empate (1-1) en el partido clave que tenía ante el Levante en Zorrilla. El equipo no reacciona y sigue en puesto de descenso con todas las miradas dirigidas hacia el banquillo donde peligra el puesto de JIM.

FICHA DEL PARTIDO:

 

1 - Real Valladolid: Mariño; Rukavina, Rueda, Mitrovic, Peña; Rossi, Álvaro Rubio (Víctor Pérez, min.72), Larsson (Omar, min.72), Rama; Osorio (Manucho, min.83) y Guerra.

 

1 - Levante: Keylor Navas; Vyntra, David Navarro, Juanfran, Nikos; Pedro López (El Zhar, min.55), Diop, Simao, Ivanschitz (Rubén, min.63); Casadesús (Sissoko, min.83) y Barral.

 

Goles: 1-0, min. 25: Casadesús, 1-1 min. 51: Javi Guerra.

 

Árbitro: Estrada Fernández (Colegio Catalán). Mostró tarjeta amarilla a los visitantes Ivanschitz (min.3), Barral (min.18), Simao (min.83) y a los locales Rama (min.38), Mitrovic (min.74) y Javi Guerra (min.83).

 

Incidencias: Partido correspondiente a la vigésimo quinta jornada de la liga BBVA disputado en el estadio José Zorrilla ante 14.885 espectadores

Esta vez tampoco pudo ser. El Real Valladolid sigue sin dar señales de vida tras empatar ante el Levante (1-1) en Zorrilla en un partido en el que se jugaba el todo o nada y seguirá en descenso otra jornada más. Casadesús adelantó a los visitantes en el minuto 25 tras rematar una falta y, cuando las cosas parecían ponerse feas, Guerra consiguió rescatar un punto nada más comenzar la segunda mitad.

 

La primera parte fue un canto a lo que son en la actualidad ambos equipos. Una ocasión para el Levante, un gol. Y el Pucela, a intentar remontarlo. Vamos, lo que pasa últimamente casi siempre en Zorrilla.

Tras un comienzo insulso, en el que ninguno de los dos conseguía trenzar dos jugadas consecutivas, pareció que el Pucela se hacía con el control, dado lo complicado de su situación. Pero una vez más, el contrario solo necesito una para marcar, y llegó a balón parado. Falta forzada en la banda izquierda, centro perfecto de Ivanschitz al segundo palo y Casadesús que remata a la perfección para poner a Zorrilla a sufrir. Era el minuto 25 y ya tocaba remar.

 

Reaccionó con algo de intención el Pucela, pero en vano. Larsson se peleaba como un león, Guerra intentaba hacer de las suyas, Rukavina se incorporaba una y mil veces por la derecha, pero no había manera. Este equipo le cuesta demasiado crear ocasiones, que junto al encajar un gol a las primeras de cambio, se hace un cóctel mortal. Así se llegaba al descanso, con un Pucela desesperado y el Levante ordenado, muy en su línea de los últimos partidos.

 

Pero la segunda mitad fue otro cantar. El Pucela salió con otro aire, y a raíz de ello el empate llegó pronto. Igual que le metieron el primero en la primera ocasión posible, los blanquivioletas hicieron lo propio tras salir de vestuarios. Rukavina centró tras una contra letal, Guerra se revolvió como gato panza arriba en el área y tras un rebote el balón acabó en las redes de Keylor Navas. La grada se venía arriba y parecía que la remontada estaba cerca.

 

Pero no hubo tal. El Levante supo jugar sus bazas, consciente de que el punto que tenía seguía teniendo buen valor después de seis jornadas sin conocer la derrota y supo neutralizar al Pucela, que puso corazón y ganas pero poco más. Mención especial para Valdet Rama, que a punto estuvo de lograr la machada con un zambombazo desde fuera del área, pero no hubo suerte.

 

Los minutos fueron pasando y los arreones del Levante, unidos al carrusel de cambios, terminaron por matar el partido. Una vez más la remontada se quedó a medias, el Pucela sigue en descenso y JIM, sabiendo que el partido era un ultimátum para él, no tiene garantizado sentarse en el banquillo de La Rosaleda la semana que viene. Porque esa es otra. Toca visitar a un rival directo por la permanencia la semana que viene, pero esa es otra historia, y pueden pasar muchas cosas por medio esta semana.