La RAE ha tratado de ser "científicamente correcta" en el nuevo Diccionario, que tendrá su versión digital en tres meses

Edición RAE

El director de la Real Academia Española (RAE), José Manuel Blecua ha presentado en la sede de la RAE la 23 edición del DRAE, en cuya edición la Academia ha tratado de ser "científicamente correcta", tal y como ha indicado Blecua.

Con más de 93.000 entradas, 140.000 enmiendas introducidas que afectan a 49.000 artículos y alrededor de 5.000 nuevos términos, llega a las librerías un Diccionario que, según ha destacado Álvarez de Miranda, llega 13 años después de la anterior edición y coincide con el tricentenario de la institución. "Ya tocaba", ha indicado.

Aunque reconoce que las novedades más mediáticas son los nuevos términos que se introducen, entre los que destacan "tuit", 'wifi", "anisakis", "mileurista" o "chupi" o "localizador", entre otros, el director de este nuevo Diccionario señala que hay otras novedades, tales como el mantenimiento de la grafía natural en los términos griegos, o cuestiones materiales, como la inclusión en un solo tomo de todo el contenido.

El director de este nuevo DRAE ha reconocido que el trabajo "más arduo" ha sido el de reunir los americanismos, puesto que hay que "recopilar desde aquí información de más de 20 países y contrastar y armonizar" ese contenido. Además, destaca que también ha supuesto un esfuerzo los movimientos internos de los artículos. "En el momento en el que tocas una cosa se mueve otra, has de estar seguro de que las palabras que usas están en él", ha dicho.

EL "ESCRACHE" NO HA ENTRADO

En cuanto a las dudas que la RAE tuvo a la hora de incluir unas palabras u otras, Álvarez de Miranda ha señalado que ejemplos como "escrache" estuvieron sobre la mesa pero, como finalmente se consideró prudente esperar hasta ver el recorrido que la palabra tenía entre los hablantes.

No obstante, el director de esta nueva edición recalca que la RAE ha sido rápida al introducir términos como "tuit", "tuitear" o "tuitero", aunque señala que el Diccionario siempre ha de "ir por detrás" y "nunca adelantarse" a lo que la sociedad dicta.

Por su parte, Blecua ha manifestado que para la RAE hoy es un día "de mucha emoción". Aunque reconoce que este no es "el momento mejor", destaca que la institución ha podido "celebrar con tranquilidad y austeridad el tricentenario".

Preguntado acerca de la suavización de algunos términos y la inspiración políticamente correcta y respetuosa de la RAE, Blecua ha señalado que la Academia ha tratado de ser "científicamente correcta", aunque afirma que "no va a meter el dedo en el ojo en ningún colectivo". "La función es describir la lengua desde punto de vista científico", ha apuntado.

El director de la RAE tiene una "gran confianza" en que esta versión refleje "la situación del léxico de la lengua española en estos momentos" que, según ha dicho, "tiene un territorio inmenso, registros complejos, dimensiones que no fácilmente son abarcables". "En ese aspecto sí estamos satisfechos. Los diccionarios no son fotos de la realidad, son modelos para dar cuenta del léxico de una lengua, así que siempre es modelo aproximado", ha matizado.

PRIMERA TIRADA DE 100.000 EJEMPLARES

Darío Villanueva ha indicado que una vez se ha publicado la versión en papel, la RAE está trabajando para ofrecer una versión en la red con las nuevas incorporaciones y modificaciones, que estará lista en dos o tres meses y que, según avanza "ofrecerá mejores recursos para la navegabilidad del Diccionario". Mientras tanto, añade, las cinco modificaciones realizadas sobre la 22 edición se pueden seguir consultando.

Por su parte, Humberto López Morales ha destacado que el resto de las academias de la lengua española han sido consultadas "constantemente" y que ha habido "colaboración" en todo momento, por lo que se sienten "muy altamente satisfechos" con el resultado.

Semprún ha destacado que este Diccionario ha sido realizado "semana a semana" y que se presenta en un "formato muy novedoso, en la línea de los grandes diccionarios europeos". Su publicación será de una tirada de 100.000 ejemplares, que compara con la de un "best seller", que se distribuirán entre América y España. La edición que llegará al continente americano tendrá dos versiones: la misma que se vende en España y otra con un material diferente que permitirá abaratar costes, según ha indicado.