La puerta principal del Ayuntamiento de Valladolid, abierta de par en par a la ciudadanía

El Ayuntamiento de Valladolid da por perdidos a los refugiados sirios de acogida. BORIS GARCÍA

Hasta ahora el gobierno de De la Riva solo permitía el acceso por la puerta trasera o lateral, algo que quiere cambiar el PSOE aunque solo signifique “un gesto simbólico”.

¿Ha intentado usted entrar alguna vez en el Ayuntamiento de Valladolid? ¿Sus quehaceres le han obligado a acceder al conocido edificio de todos los vallisoletanos? Pues habrá tenido que hacerlo evitando los enormes portones principales, por la puerta lateral de la calle Manzana o por la trasera de la Plaza de la Rinconada. Una medida que instauró el gobierno de León de la Riva y que hasta ahora espantaba en cierta medida a la población a la hora de entrar.

 

Un detalle que, después del acto de investidura del socialista Óscar Puente, se erradicará de la noche a la mañana de manera que se podrá entrar por las gigantes puertas que conectan con la Plaza Mayor. Una medida simple, nada más que un acto simbólico, pero que quiere hacer ver a los vallisoletanos que ese edificio es de todos por igual.

 

“Es simplemente simbólico abrirlas”, comienza Pedro Herrero, nombrado este mismo sábado portavoz del PSOE de Valladolid, y quien hace ver lo peculiar del sistema usado hasta ahora. “Cualquier persona que se acerca a las inmediaciones de la puerta, se encuentra con la presencia policial y parece que esto tiene hasta una imagen disuasoria, que casi te hace preguntarte dónde te vas a meter. No tiene por qué imponer respeto el hecho de entrar, es la casa del pueblo”, sigue.

 

¿Pero entonces esto no supondrá ningún efecto práctico? Pues no, pero el recién nombrado alcalde quiere hacer ver así que él estará abierto a todo aquel que tenga cualquier sugerencia, petición o ruego para mejorar Valladolid. “No se sabe todavía si esta apertura se llevará a cabo con algún acto o simplemente se anunciará. De cualquier forma, se va a hacer de forma inminente”, sigue Herrero.

 

Otro punto pendiente será el acceso de minusválidos, pues esta entrada principal, plagada de escaleras, no cuenta con ningún sistema de ayuda para personas con silla de ruedas. “Pronto se cambiará para que no haya una parte de ciudadanos que puedan entrar por la parte principal y otros que no. Pronto lo estudiaremos”, concluye. Está claro que puede decirse que la entrada de Óscar Puente abrirá las puertas del Ayuntamiento a los vallisoletanos, literalmente.