La producción ganadera se mantiene en Valladolid

Los datos aparecen en la segunda edición del informe “El Sector Agrario en Castilla y León” que ha presentado EspañaDuero.

EspañaDuero ha presentado este jueves en el marco de la Feria Salamaq  2016, que se celebra en la capital salmantina, la segunda edición de su informe  “El Sector Agrario en Castilla y León”, realizado por Analistas Económicos de Andalucía, sociedad de estudios del Grupo Unicaja.

 

La elaboración y publicación de este nuevo informe se enmarca dentro de la política de apoyo de EspañaDuero al sector agrario y a la industria agroalimentaria de Castilla y León, pilares estratégicos de la estructura económica de la región, no sólo por su contribución a la generación de riqueza y empleo, sino también por el papel que desempeña en la cohesión del territorio, ayudando a fijar población en el medio rural. En conjunto, estas actividades aportan algo más del 8% del VAB regional y en torno al 11% del empleo.

 

El objetivo principal de este Informe es ofrecer un análisis detallado y pormenorizado de la evolución del sector agrario y de la industria agroalimentaria de Castilla y León, y en este sentido una de sus principales aportaciones es la estimación de las magnitudes agrarias (renta y componentes) tanto para Castilla y León como para cada una de sus provincias.

 

El Informe presenta una estructura similar a la primera edición y, tras una breve introducción, el primer capítulo analiza los principales rasgos y factores condicionantes de la actividad del sector agrario, centrándose, entre otros aspectos, en el marco institucional sector y, muy especialmente, en el desarrollo de la PAC, la trayectoria del mercado de trabajo o la evolución de las producciones agrarias. En el segundo capítulo se incluyen las estimaciones de la producción (animal y vegetal) y de la renta agraria, correspondientes al año 2015, tanto para Castilla y León como para cada una de sus provincias. Por su parte, el capítulo tercero está dedicado al análisis de la industria agroalimentaria, prestando atención a las principales magnitudes y su estructura empresarial, así como al comercio exterior de productos agroalimentarios y el consumo y la distribución alimentaria. Finalmente, el Informe incluye un cuarto capítulo que recoge los principales resultados y conclusiones del informe.

 

Los principales resultados que se incluyen en el Informe relativos a las estimaciones de la producción y renta agrarias correspondientes a 2015 se señalan a continuación, así como los aspectos más destacados relacionados con la evolución de la industria agroalimentaria:

 

 

PRODUCCIÓN

 

Según estas estimaciones, el valor de la producción agraria (animal y vegetal) ha alcanzado los 5.064,4 millones de euros en 2015, el 11,6% de la producción nacional. Este valor supone un crecimiento del 2,6% respecto al año anterior, derivado tanto del aumento en los precios como en las cantidades (0,7% y 1,9%, respectivamente).

 

La actividad ganadera ha representado en 2015 un 50,8% del valor de la producción agraria (vegetal y animal), así como el 16,1% de la producción animal en España. En concreto, el valor de la producción animal ha alcanzado los 2.570,4 millones de euros, lo que supone un descenso del 3% respecto a 2014, debido a la caída en los precios (-5,2%), que ha afectado, sobre todo, al ganado vivo porcino y bovino, así como a la leche. Sin embargo, la producción ha aumentado un 2,3% en términos reales, aumento ligado, en gran medida, al incremento en los censos ganaderos porcino, bovino y caprino.

 

Las producciones han crecido de forma generalizada, con las excepciones de Palencia y Soria, destacando el crecimiento registrado en Salamanca (5%). Por el contrario, los precios han disminuido en todas las provincias, con tasas entre el -0,8% de León y el -9,2% de Segovia. De este modo, el valor de la producción ha descendido en siete de las nueve provincias castellano-leonesas, exceptuando Valladolid y León. En este sentido, la distribución provincial no habría registrado significativas variaciones respecto a 2014, aportando conjuntamente Segovia y Salamanca algo más de un tercio del valor de la producción ganadera en Castilla y León, seguidas de Valladolid, Zamora y León, con porcentajes también superiores al 10%.

 

Por su parte, el valor de la producción vegetal ha alcanzado en 2015 los 2.494,0 millones de euros, un 9,2% superior al de 2014, representando alrededor del 9,6% de la producción nacional. Este crecimiento se ha debido especialmente al aumento de los precios (7,6%), aunque también han crecido las producciones (1,5%). Los cereales aportan casi la mitad de este valor, y junto a plantas forrajeras y plantas industriales representan en torno al 80% de la producción agrícola regional, aumentando su valor de producción en el último año a tasas superiores al 6,5% en los tres casos. Cabe reseñar que el incremento en los precios ha sido generalizado por cultivos, y especialmente acusado en el caso de la patata, en tanto que los aumentos de las principales producciones de la región (cereales, plantas forrajeras y plantas industriales) han contrarrestado los descensos en hortalizas, patata, frutas y vino.

 

Por provincias, el valor de la producción vegetal ha aumentado de forma generalizada en 2015, exceptuando Burgos, con incrementos que oscilan entre el 3,8% de Zamora y el 34,9% de Ávila, apreciándose, en general, una subida de los precios. En cuanto a las producciones, se han incrementado en la mayor parte de las provincias, salvo en Segovia y Burgos, con tasas superiores al 10% en León y Ávila. La provincia de Valladolid es la que ha supuesto una mayor aportación al valor de la producción agrícola regional (21,3%), seguida de Burgos, Palencia y León, con porcentajes entre el 14-16,5%.

 

RENTA AGRARIA

 

La renta agraria de Castilla y León se ha mantenido prácticamente estable en 2015 (-0,2%), según estas estimaciones, tras registrar un descenso superior al 20% en 2014, situándose en 1.705,6 millones de euros. Teniendo en cuenta que el número de ocupados del sector agrario ha crecido un 4,3%, la renta agraria por ocupado habría disminuido un 4,3%, hasta situarse en 25.324,1 euros.

 

La renta ha aumentado en Salamanca, Ávila, León y Valladolid, con tasas que oscilan entre el 9% de la primera y el 22,8% de la última, debido principalmente al fuerte incremento en el valor de la producción vegetal. Por el contrario, se han producido descensos en Palencia, Zamora, Segovia, Soria y Burgos, entre el -0,2% de la provincia palentina y las disminuciones superiores al 20% de Soria y Burgos.

 

INDUSTRIA AGROALIMENTARIA: PRINCIPALES MAGNITUDES Y TEJIDO EMPRESARIAL

 

El papel de la industria de alimentación y bebidas es, si cabe, más significativo en Castilla y León que en el conjunto nacional, ya que aporta alrededor del 4,5% y 4% del VAB y empleo regional, respectivamente, frente al 3% y 2,1% de España. Además, las actividades agroalimentarias suponen la principal rama industrial de la Comunidad Autónoma, concentrando el 29,2% de la cifra de negocios de la industria (18,5% en España) y el 29,7% de los ocupados (18,4% en España). Castilla y León es la tercera CC.AA. en términos de contribución a la Agroindustria española, tras Cataluña y Andalucía, representando alrededor del 10% de la cifra de negocios y el empleo del sector en el ámbito nacional.

 

Resulta particularmente relevante el nivel de productividad aparente del factor trabajo (medida a través del VAB por ocupado) que registran las actividades agroalimentarias en Castilla y León. En concreto, la industria de alimentación y bebidas genera 62.400 euros por trabajador, la cifra más elevada del conjunto nacional (55.700 euros por ocupado).

 

Por ramas productivas, la industria cárnica es la actividad con mayor peso sobre la agroindustria regional, con el 27,8% de las ventas del sector agroalimentario y el 30% del empleo. También se aprecia una importante aportación de las industrias lácteas (15,4% del total de ventas del sector), de los productos de alimentación animal (14,4%) y de la rama de pan, pastelería y pastas alimenticias (11,6%). Esta última además es la que supone una mayor contribución al empleo del sector (20,6%).

 

A este respecto, cabe señalar la elevada participación de las ventas de Castilla y León en el conjunto de España de las ramas de azúcar, chocolate y confitería (17,1% del total nacional), industrias lácteas (16,7%), pan, pastelería y pastas alimenticias (16,6%), productos de alimentación animal (15,3%), industria cárnica (13,0%) y vinos (10,5%). En cuanto al empleo, las industrias lácteas de la región concentran el 17,5% de los ocupados en España.

 

En lo concerniente a la dinámica empresarial, y según los datos del Directorio Central de Empresas (DIRCE) del Instituto Nacional de Estadística, el sector de la industria de alimentación y bebidas en Castilla y León está constituido por 2.998 empresas (datos a 1 de enero de 2015), lo que supone un retroceso del 0,5% con relación al año anterior. Pese a ello, la industria agroalimentaria representa el 25,7% de las empresas industriales y el 1,9% del parque empresarial de Castilla y León (excluyendo a las empresas del sector agrario), porcentajes superiores a los observados en España (14,2% y 0,9%, respectivamente).

 

Además, las empresas agroalimentarias de Castilla y León suponen el 10,6% de las entidades que se dedican a estas actividades en España, porcentaje superior al del conjunto del sector industrial (5,9% del total nacional) y el total de empresas (5,1%).

 

Uno de los rasgos principales de la estructura empresarial del sector es la mayor implantación, en términos relativos, de los segmentos de mayor tamaño, a lo que sin duda ha contribuido el proceso de concentración que ha vivido el sector en los últimos años. En este sentido, aunque en la agroindustria se observa un predominio de las microempresas (menos de 10 asalariados) y de las empresas sin asalariados, que suponen el 82,2% del total, esta participación es inferior al 96,4% que representan en el conjunto de las empresas de la región.

 

Por actividades, destaca el número de empresas en la rama de fabricación de productos de panadería y pastas alimenticias, que contaba con 1.020 empresas a 1 de enero de 2015, lo que representa más de un tercio del total del sector. Le siguen en importancia las industrias cárnicas (26% de las empresas del sector agroalimentario) y la fabricación de bebidas (21,3%), que presentan una participación más elevada que en el ámbito nacional (13,8% y 18,1%, respectivamente).

 

COMERCIO EXTERIOR DE PRODUCTOS AGROALIMENTARIOS

 

En 2015 se ha registrado un notable aumento del superávit de la balanza comercial (705,8 millones de euros), debido al aumento más acusado de las exportaciones de productos agroalimentarios que de las importaciones (16,1% y 3,3%, respectivamente). El valor exportado por la región ha alcanzado los 1.687,7 millones de euros, lo que supone el 11,3% de las exportaciones totales (16,2% en el caso de España).

 

Desde un enfoque provincial, el valor de las exportaciones agroalimentarias ha aumentado en 2015 en casi todas las provincias, a excepción de León y Zamora (-8,3% y -1,1%, respectivamente), y Ávila, donde han alcanzado un valor similar al de 2014. Destaca el incremento registrado en Burgos (43,2%), que presenta el mayor peso dentro de las exportaciones agroalimentarias de Castilla y León (26,4% del total regional), junto con Valladolid (16,7%), Palencia (15,2%), Salamanca (14,2%) y León (11,1%).

 

La carne ha sido el producto más vendido al exterior por Castilla y León en 2015, con un importe que supone el 30,8% del total de exportaciones agroalimentarias de la CC.AA. Le siguen en importancia los preparados alimenticios y los huevos y lácteos (14,4% y 11,9%, respectivamente). Respecto a 2014, las ventas al exterior de estos productos han aumentado, destacando el mayor aumento relativo de las exportaciones de carne (40,8%). También han crecido las exportaciones de bebidas y de azúcar, café y cacao, que suponen alrededor del 10% del valor exportado en cada caso.

 

Por países, más de la mitad de las exportaciones agroalimentarias de la región tienen como destino Portugal, Francia e Italia. En el último año, se han incrementado las ventas a Portugal y Francia (4,4% y 21,3%, respectivamente), mientras que las ventas a Italia han caído un 7,1% respecto a 2014. Destaca también el aumento de las ventas a EE.UU. y China, aunque su participación en el total es muy inferior.

 

CONSUMO Y DISTRIBUCIÓN ALIMENTARIA

 

A pesar del descenso en el consumo de alimentos en Castilla y León en 2015, el gasto se ha incrementado, hasta los 3.947,0 millones de euros, lo que implica un ascenso en los precios de los alimentos respecto al año anterior. Hay que señalar que el descenso del consumo ha sido más intenso que el observado en el conjunto de España (-2,4% y -1,3%, respectivamente), en tanto que el incremento del gasto ha sido también algo más acusado (1,2% en Castilla y León y 0,9% en España).

 

La fruta fresca y la leche líquida han sido los productos más consumidos en Castilla y León en términos de cantidad en 2015 (17% y 14,3% del consumo total, respectivamente). Asimismo, también resulta importante el consumo de carne (8,8%), hortalizas frescas (8,1%), agua mineral (7,1%), pan (6,2%) y gaseosas y bebidas refrescantes (5,4%). Sin embargo, en términos de gasto, la carne acapara el mayor porcentaje (24,7% del total), seguida del pescado (15,6%) y las frutas frescas (9,2%). Respecto al año anterior, conviene destacar el descenso en el consumo de algunos alimentos básicos como el pan, el aceite, los huevos, las legumbres o el arroz, registrándose también un retroceso en el consumo de hortalizas frescas, patatas y frutas frescas. En el caso de las bebidas, se aprecia un aumento en el consumo, a excepción de las gaseosas y bebidas refrescantes.

 

Por otro lado, y respecto a los distintos canales de distribución, se observa que los hogares adquieren más de la mitad de los productos alimenticios en grandes superficies, produciéndose un descenso anual de las ventas del 1,3% en el conjunto de la alimentación, al crecer únicamente las ventas en los Supermercados y las realizadas por Internet, que siguen aumentando su importancia como canal de distribución. Por su parte, el consumo extradoméstico ha mostrado un comportamiento positivo en 2015 (1,2%), tras la tendencia descendente que venía observándose desde 2009.