La procesión de Penitencia y Caridad cumple la tradición y libera al preso indultado

G.N.G., quien fue condenado en 2014 a tres años y medio por estafa aunque no había ingresado en prisión, salió de la Audiencia Provincial de Valladolid y se unió al paso.

La tradición no falló un año más. El Jueves Santo de Valladolid volvió a significar la esperanza y liberación para un preso indultado a petición de la cofradía de La Piedad, tal y como ocurre Semana Santa tras Semana Santa en la procesión de Penitencia y Caridad. Así las cosas, G.N.G., empresario textil que fue condenado en 2014 a tres años y medio de prisión por estafa, fue liberado de manera oficial por el Ministerio de Justicia.

 

El proceso fue el marcado para estas ocasiones. La procesión partió de la Iglesia de la Antigua a las 18.30 horas de manera más o menos puntual y emprendió camino por la calle Angustias hasta la sede de la Audiencia, donde se aglomeraban cientos de cofrades, curiosos y periodistas. Entre capuchas y hábitos negros, todos eran conocedores de lo que iba a ocurrir. Y así fue.

 

En un acto en el que no estorbó la lluvia –de hecho brillaba el sol que comenzaba a meterse-, el desfile llegó al punto de encuentro de donde salió el nuevo cofrade de La Piedad. Ataviado como el resto de sus compañeros, ni corto ni perezoso, salió por el enorme portón tras la lectura del escrito que le liberaba a cargo del Subdelegado del Gobierno, Luis Antonio Gómez Iglesias, para ayudar a empujar la enorme figura que estos portaban.

 

Se da la circunstancia de que G.N.G. todavía no había ingresado en prisión pese a la sentencia del 10 de julio de 2014, ya que no contaba con antecedentes penales y había abonado el agraviado de hasta 251.000 euros, de manera que todo el entramado ha sido solo un acto para simbolizar su liberación. Desde el Ministerio de Justicia, una única petición; que el reo "no vuelva a cometer delito doloso en el plazo de cuatro años".

 

Si uno se atiene a lo visto este Jueves, en referencia a lo solemne y respetuoso del acto, sin duda pensaría que el hombre estaba arrepentido. Y lo cierto es que es difícil saber si cuenta con el perdón divino, pero de lo que nadie puede dudar es de que el terrenal sí lo tiene.

El preso indultado este Jueves Santo se encuentra entre uno de estos de la cofradía de La Piedad. JUAN POSTIGO