La procesión de la Virgen de San Lorenzo esquiva la polémica con las casetas de Ferrari

La virgen desfiló junto a las casetas de Ferrari, que permanecieron cerradas. JUAN POSTIGO

La figura desfiló finalmente juntos a unas casetas que permanecieron cerradas durante la procesión, ya que hace semanas hubo quejas de representantes religiosos y el Ayuntamiento tomó medidas.

Al final, decisión salomónica. Ni para ti para mí. Fueron muchas las voces que se levantaron en las redes sociales hace unas semanas cuando quedó constancia de que la Feria de Día contaría con varias casetas situadas en la esquina de Ferrari hasta llegar a Fuente Dorada, de manera que nacía la posibilidad de que la procesión de la Virgen de San Lorenzo tuviera que desviarse por calles colindantes. Pero no fue así. La imagen y toda la comitiva transitaron con total normalidad por dicha zona, ante unas casetas que, eso sí, permanecieron cerradas hasta el paso.

 

Ya lo había avisado la concejal de Cultura y Turismo, Ana Redondo, hace unos días y la promesa se llevó a la práctica. Los puestos no levantaron sus portones de madera –de hecho había varios carteles que así lo advertían- y desde las once de la mañana que la imagen de la Virgen salió de la Iglesia de San Lorenzo hasta que esta entró por la puerta de la Catedral, así permanecieron.

 

Todo el revuelo comenzó en redes sociales, casi de manera inesperada, de manera que el Ayuntamiento tuvo que tomar cartas en el asunto hablando con los hosteleros encargados de las casetas para pedirles personalmente que no abrieran en dicho momento. Y es que la presencia de gente tomando pinchos y tapas hubiera hecho casi imposible la procesión.

 

El propio Óscar Puente, en su cuenta de Twitter, dejó caer la posibilidad de que el desfile se desviara por calles colindantes, situación que al final no tuvo que darse. Eso sí, bien hay que decir que la imagen acabó pasando algo justo por el hueco que dejaban los puestos, aunque no hubo ningún contratiempo para su paso.