La procesión de Jesús de Medinaceli pone la novedad a la Semana Santa de Valladolid

Un grupo de entusiastas ha recuperado la Cofradía del Discípulo Amado, conocida popularmente como la de los periodistas, después de más de seis décadas de inactividad. Procesionarán, a costal, un Cristo de Medinaceli en la noche del Lunes Santo.

La cronología de la recuperación de la Cofradía del Discípulo Amado y Jesús de Medinaceli.

 

Año de 1950. Un grupo de periodistas funda la Cofradía del Discípulo Amado, que procesionó el Viernes Santo las tallas de un san Juan, una virgen y una Magdalena (procedentes de la iglesia de la Vera Cruz.

 

Año de 1958. Última procesión de la Cofradía.

 

Año de 1963. La hermandad, que no fue reconocida canónicamente,  desaparece finalmente.

 

Año de 1997. Una docena de personas intentan reflotar la Cofradía. Comienza un gabinete gestor y la redacción de los Estatutos.

 

Año de 2010. Se da un empuje fundamental. Se contacta con el actual presidente Juan Hernández. El proyecto genera ilusión entre algunos apasionados de la Semana Santa.

 

Año de 2011. El actual arzobispo Ricardo Blázquez aprueba los estatutos y reconoce canónicamente a la Cofradía, algo que se había intentado en repetidas ocasiones sin éxito.

 

Febrero de 2011. Se encarga al escultor sevillano Juan Antonio Blanco Ramos la talla de un Jesús de Medinaceli.

 

Semana Santa de 2012. No puede procesionar por no estar integrada dentro de la Junta de Cofradías de Valladolid.

 

Junio de 2012. Se bendice la nueva imagen y se celebra una procesión extraordinaria.

 

Abril de 2013. El Pleno de la Junta de Cofradías admite a la Cofradía del Díscipulo Amado y Jesús de Medinaceli dentro de la organización. Hace el número veinte.

 

Junio de 2013. Se vuleve a celebrar una procesión extraordinaria para conmemorar el primer aniversario de la llegada de la imagen titular a Valladolid.

 

Semana Santa de 2014. El Lunes Santo la Cofradía celebrará su primera procesión de Amor y Misericordia del Santísimo Cristo de Medinaceli

Sesenta años después de que la Cofradía del Discípulo Amado de Valladolid desapareciera, este próximo Lunes Santo será muy especial para esa hermandad que popularmente se conoció como la de los periodistas. Tras seis décadas de olvido, algunos intentos fallidos y mucho trabajo, las calles de Valladolid verán de nuevo pocresionar a esos penitentes de blanco y negro, que popularmente fueron conocidos como los ‘lapiceros’.

 

La cofradía del Discípulo Amado resurge de nuevo, esta vez también bajo la advocación de Jesús de Medinaceli, una talla de un Cristo ajusticiado que procesionará por vez primera en Semana Santa tras su adquisición en el año 2012. Todo está preparado ya para que la nueva cofradía, que hace el número veinte, se estrene en la Pasión de Valladolid.

 

Será este Lunes Santo a partir de las 22 horas, tras una solemne eucaristía. Desde la iglesia de San Agustín (paseo de los Filipinos) saldrá este nuevo paso portado por veinte costaleros, que recorrerá el Campo Grande, Plaza Zorrilla, Constitución, Regalado, Teresa Gil, Fuente Dorada, Baja de la Libertad, Angustias (con una ofrenda floral a la Virgen de las Angustias) y San Martín, donde se celebrará un encuentro con la Piedad.

 

Se calcula que la nueva procesión de Amor y Misericordia del Santísimo Cristo de Medinaceli podrá tener una duración de cerca de cuatro horas. La vuelta se hará por Angustias, Macías Picavea, Platerías, Plaza de los Chavos, Lencería, Plaza Mayor, Santiago, Plaza Zorrilla, Campo Grande hasta regresar de nuevo a la iglesia de San Agustín. La banda de Nuestra Señora de la Piedad será la encargada de poner música al desfile penitencial.

 

Los costaleros llevan cerca de cuatro meses ensayando bajo las órdenes del capataz Santiago Capote que, además secretario de la nueva hermandad, es veterano costalero jerezano. “Estamos muy orgullosos del trabajo realizado por este grupo que de hombres de entre 20 y 50 años que han formado una gran piña y están muy comprometidos con esta hermandad y este proyecto”. La veintena de cargadores se distribuirán en cinco trabajaderas (largueros transversales bajo el paso) y llevarán en su cuello una molía (una especie de collarón acolchado) como se hace en otras Semanas Santas del sur.

 

Por su parte, el vicepresidente del Discípulo Amado, Benito Rebollo, confía en que haya casi medio centenar de cofrades que procesionen con el hábito blanco, puñetas, cíngulo, zapatos y capirote negros, procedente de la antigua cofradía de los periodistas (que recordaba la tinta negra y el papel blanco). Se espera también más de una docena de mujeres con mantilla, aunque la hermandad cuenta en la actualidad con cerca de dos centenares de componentes, además de un representación del resto de cofradías vallisoletanas.

 

 

“Hay que tener en cuenta que comenzamos de cero, aunque con mucha ilusión. Hemos adquirido una cruz de guía, una bandera, dos guiones estandartes, un libro de regla y seis varas de directivos, además de un paso y la talla titular que se encargó en 2011 al imaginero sevillano Juan Antonio Blanco Ramos”, dice Rebollo.

 

La primera advocación fue la del Discípulo Amado. Su fundación, vinculada al gremio de los periodistas, eligió a San Juan Evangelista, ‘cronista’ de la vida de Jesús por analogía con los plumillas. Ahora en su refundación lo completan con Jesús de Medinaceli, “una imagen con mucha devoción en toda España y que queríamos introducir en Valladolid”. Ven con naturalidad que el paso salga a costal, porque “se trata simplemente de portar nuestra imagen a hombros y hemos elegido esta forma de entre las muchas que existen”.

 

Creen además que la nueva talla, bendecida en 2012 y que ya ha protagonizado dos procesiones extraordinarias (junio de 2012 y 2013) va a sorprender a los vallisoletanos y a los visitantes. “Es una muy buena imagen, tallada por un prestigioso imaginero sevillano y que para nada desentona con el gran conjunto de imaginería que procesiona en Valladolid”. Se trata de un Cristo cautivo, que viste sencilla túnica púrpura y el escapulario de los Trinitarios, que fueron los que rescataron la talla original de la conquista mora.

 

El Viernes Santo la talla de Jesús Medinaceli no saldrá a las calles en la Procesión General por ser una imagen de vestir. Por eso, esta cofradía ya tiene en mente poder adquirir o restaurar una escultura de San Juan Evangelista, que podría sumarse al desfile del Lunes y participar en la procesión más importante de la Semana Santa de Valladolid. Por el momento, quieren disfrutar del histórico momento que se producirá en la noche de este Lunes Santo.