La primera no llega en Villarreal

El Valladolid suma dos derrotas en dos partidos y sigue sin puntuar tras dejarse remontar en El Madrigal. Los de JIM comenzaron ganando con un gol de Javi Guerra, pero Gio empató de penalti y Cani, a siete minutos del final, hizo el definitivo 2-1.

FICHA TÉCNICA

 

-RESULTADO: VILLARREAL, 2 - VALLADOLID, 1 (1-1 al descanso).

 

-EQUIPOS:

  

VILLARREAL: Asenjo; Mario, Musacchio, Dorado, Jaume Costa; Bruno, Trigueros (Pina, min.70); Aquino, Cani; Jonathan Pereira (Uche, min.66) y Giovani (Perbet, min.46).

 

VALLADOLID: Mariño; Rukavina, Marc Valiente, Heinz, Peña; Álvaro Rubio, Rueda; Alcatraz (Omar Ramos, min.57), Óscar (Valdet Rama, min.82), Bergdich; Javi Guerra (Osorio, min.75).

 

GOLES:

  

0 - 1, min.4, Javi Guerra.

   

1 - 1, min.38, Dos Santos (penalti).

  

2 - 1, min.84, Cani.

 

ÁRBITRO: Gil Manzano (C. Extremadura). Amonestó a Jaume Costa (min.55), Perbet (min.61) y Dorado (min.70) por parte del Villarreal. Y a Marc Valiente (min.45), Javi Guerra (min.58) y Bergdich (min.86) por parte del Valladolid.

El Real Valladolid volvió a hincar la rodilla por segunda semana consecutiva, esta vez ante el Villarreal, tras perder por 2-1 en El Madrigal. De poco sirvió el tempranero gol de Javi Guerra en el minuto 4, que quedó neutralizado por el de Giovani Dos Santos de penalti en el 38 y otro de Cani en el 83, en la recta final del encuentro.

 

Algo hubo en el choque ante el Athletic que no gustó a Juan Ignacio Martínez. Bien claro quedó en el once inicial, del que se quedaron fuera Omar, Sastre y, obviamente, el lesionado Ebert. El entrenador probó algo inédito con una defensa de cuatro con Heinz y Valiente en el centro de la zaga, Rueda y Rubio por delante, Alcatraz y Bergdich como interiores y Óscar con Guerra por delante. Toda una revolución para intentar pescar en el primer choque como visitante.

 

Tras la sorpresa de JIM sobre la pizarra, comenzó el partido de una manera todavía más inesperada. Se estaban conociendo todavía los dos equipos sobre el terreno de juego, cuando Bergdich, que terminaría firmando un partido más que aceptable en su primera titularidad, agarró el balón en la frontal, se puso el disfraz de Ronaldinho y filtró un pase que rompió la defensa del Villarreal, dejando solo a Javi Guerra frente a Asenjo. El killer no perdonó en el mano a mano y estableció por bajo el 0-1.

 

No podían empezar las cosas mejor para el Pucela, que quizá cometió el error de echarse atrás con la renta conseguida demasiado pronto. Poco a poco el Submarino se hizo con la manija del partido, con constantes incorporaciones de Jaume Costa y Mario Gaspar por los costados. Cani y Manu Trigueros se asociaban una y otra vez con Gio y Jonathan Pereira, demasiada madera arriba como para que no acabara pasando nada.

 

Buscaba y buscaba el Villarreal, forzando córners y faltas cerca del área, pero el gol no llegaba. El Pucela se defendía bien y Gil Manzano no ayudó con un penalti no pitado tras una mano de Peña en el área. Cabeceó Mario Gaspar uno de esos miles de saques de esquina y el lateral paró la trayectoria del balón, directo a la portería de Mariño.

 

La recompensa llegaría para los amarillos como suele pasar en estos casos; de penalti. Un Villarreal incapaz se encontró con una locura pasajera de Alcatraz, que bajó como un autobús en un ataque contrario y arrolló a Jaume Costa dentro de la zona de castigo. Este era demasiado claro para que el trencilla dijera que no. Gio no dudó y el balón acabó dentro tras tocar el palo, empate a uno.

 

Lo que son las cosas, solo unos minutos más tarde Gil Manzano también le perdonó un penal al Villarreal, cuando el Pucela sacó un córner y Heinz cayó al suelo después de que le agarraran la camiseta. El suizo dominicano exageró tanto en su caída que lo raro fue que no terminaran por enseñarle la tarjeta, pese a que la pena máxima pareció clara.

 

En esas se llegó al descanso y el paso por vestuarios templó los ánimos de los castellonenses, un poco más tranquilos con un punto en el casillero. Gio tuvo que abandonar el césped lesionado al minuto de empezar, pero entre Uche, el recién ingresado Perbet y sobre todo Cani se apañaron para seguir llevando peligro a la meta de Mariño.

 

Cerca estuvo el zaragozano de hacer el 2-1 antes de lo previsto con varios disparos desde fuera del área, pero decidió dejarlo para el final. Mientras el Pucela estiró líneas y comenzó a hilar contras más o menos peligrosas, pero Óscar no tuvo su partido para terminar de dar el último pase. Fue entonces cuando llegó la jugada fatídica.

 

Perbet impidió que el balón saliera de banda, se revolvió ante Rukavina y cedió a Cani, que venía desde atrás. Nadie le salió al paso y avanzó hasta la frontal del área para pegarla con su pierna mala, la diestra. La mala por llamarla de alguna manera, porque el obús teledirigido que salió despedido fue imposible de detener para Mariño, por eso de que entró por la escuadra, más que nada. Era el minuto 83.

 

El partido se convirtió entonces en un correcalles, de esos que gustan a espectador y detestan los entrenadores, con el Pucela a la búsqueda del punto perdido y el Submarino queriendo sentenciar. Asenjo despejó un fuerte disparo de Omar, para que después respondiera Valiente cortando un golpeo de Aquino que hubiera sido gol con total seguridad si no hubiera intervenido el catalán.

 

El resto del partido acabó dentro de lo predecible, con un Pucela que culmina el segundo envite de la temporada con mismo número de derrotas y un Villarreal que se sitúa líder provisional tras tantas remontadas y victorias. Más le vale al Pucela sacar un resultado positivo el próximo sábado ante el Getafe sino quiere que las alarmas se enciendan antes de tiempo.

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