La Policía Municipal de Valladolid renovará vestuario con la compra de varios chalecos antibalas

Son muchas las policías municipales de España que ya cuentan con chalecos antibalas entre su vestuario. TRIBUNA

Todavía se desconoce el número exacto y su coste, pero el concejal de Seguridad asegura que se adquirirán a lo largo del presente año cumpliéndose así las reivindicaciones de los sindicatos.

Buenas noticias para los agentes de Policía Municipal de Valladolid, después de que hace apenas unos días los sindicatos policiales presentaran una denuncia contra la Secretaría de Estado de Seguridad y la Dirección General de la Policía. ¿El motivo? Muy sencillo, y es que consideraban que la falta de chalecos antibalas, y por tanto de seguridad, se trata de algo más que preocupante.

 

Ahí está precisamente la novedad para los agentes vallisoletanos, que a lo largo del presente año renovarán vestuario con la incorporación de varios de estos chalecos que bien podrían acabar salvándoles la vida. La cuestión es que por el momento se desconocen cuántos se van a adquirir y su coste, y de hecho tan solo se tiene claro que se quiere realizar esta adquisición a lo largo de 2016.

 

“Estaba previsto por la Policía hace tiempo y espero que podamos ejecutarlo este año para mejorar la dotación de vestuario de la Policía Municipal”, explica el concejal de Seguridad y Movilidad del Ayuntamiento de Valladolid, Luis Vélez, a Tribuna. Y es que así se sigue la estela de otros Consistorios, como el de Salamanca, que también harán lo propio más pronto que tarde, si bien en la provincia vecina ya tienen clara la cantidad y el desembolso económico.

 

Todo es cuestión de estudiarlo, y por supuesto habrá que ver modelos, pero por ejemplo los adquiridos en Salamanca están formados por un conjunto de láminas a base de fibras sintéticas de alta resistencia y tenacidad de base aramida e hidrofugadas. Las fibras que conforman el paquete balístico son resistentes al calor, al frío y al agua, manteniendo sus propiedades entre los 100 ºC y -30 ºC. Además también presentan resistencia al fuego y no se carbonizan con menos de 200 ºC.

 

Por mucha caracterísitica que puedan presentar, lo más llamativo es su peso, que se queda solo en kilo y medio, además de ser compatibles con el máximo nivel de protección ante distintos calibres, cuchillas y punzones. ¿Serán iguales los de Valladolid? Todo es cuestión de mirarlo.

 

“Al final son una herramienta más para la seguridad de los propios agentes”, reivindica Vélez, antes de asegurar que todavía “no sabemos número”. Lo único que se atreve a aventurar el concejal es que van a poder adquirirse con cargo al presupuesto de 2016 del Ayuntamiento de Valladolid.