La plataforma Stop Desahucios del 15M Valladolid toma el centro de la ciudad

Convocada una cadena humana en la calle Santiago que recorra las entidades financieras que han sido objeto de la protesta durante toda la mañana.

El centro de Valladolid se ha convertido durante todo el día de hoy en plataforma reivindicativa de  la plataforma Stop Desahucios del movimiento 15M de Valladolid. La calle Santiago y, en concreto, a las puertas de diferentes entidades bancarias, más de una veintena de familias se han plantado con tiendas de campaña en una acción de presión para exigir una solución ante la inminencia de ser deshauciadas de sus viviendas.

 

La jornada ha sido larga para este grupo de personas que, rodeado de medidas de seguridad a cargo de las policías Nacional y Municipal, recorrieron en diferentes fases la calle y realizaron diversos actos informativos explicando los motivos de su protesta. Pancartas y cánticos fueron otros distintivos de sus acciones que van a culminar a las ocho de la tarde con una cadena humana que pretende unir todas las entidades financieras donde han estado instalados durante el día.

 

"Sí se puede", "no hay pan para tanto chorizo", "dos suicidios, dos asesinatos", fueron algunas de sus consignas mientras aportaban datos en sus improvisados discursos a pie de calle, megáfono en mano. "En Valladolid, durante el mes de enero, se han tramitado 91 ejecuciones hipotecarias. El año pasado fueron algo más de 500. Eso quiere decir que el promedio que llevamos va a duplicarlo mientras sabemos que los directivos de Caja España-Duero han dejado un agujero de 288 millones de euros", comentaban reclamando apoyo para las familias que no pueden afrontar el pago de sus hipotecas reclamando una solución para proteger "a la parte más vulnerable".

 

La plataforma Stop Deshaucios solicita que se aplique la dación en pago retroactiva con cancelación total de la deuda siempre que el deudor lo solicite y que se paralicen todos los procedimientos judiciales hipotecarios hasta encontrar una solución para las familias afectadas. 

 

La respuesta política, con el PP aceptando finalmente llevar al Congreso esta opción ha puesto de manifiesto, a juicio de este colectivo, "que la presión social es efectiva".