La plantilla del Baloncesto Valladolid ve “un problema mental” en el equipo

Tanto Nikola Cvetinovic como Suka Umu se han mostrado de acuerdo este martes en que si hay momentos en los que el conjunto sufre un bajón de juego durante el partido, es por una cuestión psicológica.

Bloqueo mental. Dos palabras que, para lo pronto que se dicen, pueden suponer uno de los problemas más grandes para un deportista. De tener un partido en el bote, se puede pasar a perderlo de paliza. Pues bien, parece que ese es uno de los principales contratiempos que podría tener este Baloncesto Valladolid, o al menos así lo ven dos integrantes de su plantilla como Suka Umu y Nikola Cvetinovic.

 

“Es una pena ver cómo semana tras semana preparamos bien el partido, seguimos las indicaciones del entrenador, pero las cosas no terminan de mejorar”, ha comenzado el serbio. “No sé por qué, parece más bien un tema mental. Todos los equipos lo tienen a principio o a final de temporada, e intentaremos mejorar ese aspecto para el próximo encuentro”.

 

Todavía está muy presente el último cuarto del pasado sábado ante el Gipuzkoa, donde se echó por tierra un buen trabajo labrado en los tres primeros. “No podemos perder esa concentración en dos minutos. El ambiente en el vestuario es bueno, pero se hace duro perder una y otra vez”, seguía explicando Cvetinovic. Algo con lo que se mostró de acuerdo Suka.

 

“Es difícil analizar el partido”, arrancó, claramente apesadumbrado. “Compites en muchos minutos, pero al final se te va. Quizá sí sea de cabeza. Se hace realmente complicado de asumir, cada fin de semana toca reinventarse con tantos cambios, y además tenemos falta de algunos referentes tanto adelante como atrás”. Un nuevo problema que ve la luz.

 

El madrileño fue cuestionado sobre si el tener tantos cambios afecta en este aspecto. “No sabría decir si sin cambios nos iría mejor, pero desde luego a estas alturas seríamos un equipo más compacto. Cuando viene un compañero le recibes con los brazos abiertos, pero tienes que hacerte a él y a su juego y eso cuesta”.

 

Otro punto a tratar fueron los primeros pitos y peticiones de dimisión para Ricard Casas desde la grada, algo que no había sucedido hasta el momento. “Entiendo al público, pero yo veo cómo trabajamos desde dentro y me parece una pena, la manera en la que trabajan Ricard y su segundo”, ha asegurado Cvetinovic, que ha explicado que en el vestuario hay “buen ambiente”.

 

Sin embargo, Suka se mostró algo disidente en este aspecto. “Cuando no ganas es difícil que haya alegría, aunque hay ambiente distendido. Está claro que todos intentamos ganar, pero existe una presión por buscarse el pan y un futuro contrato, sea en Valladolid o en otro lado, y eso es una presión añadida”.

 

Precisamente el escolta, que reconoció que ha tenido un mes “con problemas físicos y con bajón mental”, aseguró que los retrasos económicos para pagar a la plantilla se están alargando, si bien “no son para preocuparse y no suponen algo que afecte al rendimiento del equipo”.