La pasarela entre el Cerro de las Contiendas y el Plan Parcial Villa del Prado cumple los plazos

La pasarela ya se encuentra muy avanzada y debería terminarse en un periodo de un par de semanas. JUAN POSTIGO

A finales de mayo comenzó la obra y se estimó que duraría algo más de dos meses, por lo que en un par de semanas debería estar terminada.

Que tenga una mayor o menor utilidad es otro debate paralelo, pero al menos lo que se puede decir de la pasarela que unirá el Plan Parcial de Villa del Prado y la ladera del Cerro de las Contiendas avanza a su ritmo, sin prisa pero sin pausa. La obra comenzó a finales del pasado mes de mayo, precisamente cuando el anterior equipo de Gobierno del Ayuntamiento de Valladolid, quien ordenó su construcción, ganaba las elecciones pero quedaba abocado a entregar el bastón de mando al socialista Óscar Puente.

 

La cuestión es que dos meses después, y tras algo más de 360.000 euros de previsión inicial mediante, la nombrada pasarela ya se encuentra en un estado más que avanzado y, si se cumplen las ideas iniciales, debería estar terminado en un lapso de unas dos semanas, si no hubiera mayor retraso. La empresa encargada, Indusmec Ortiz, parece que no tendrá problema para rematar una faena que está dificultando parcialmente el tráfico desde su comienzo.

 

 

Y es que en función de la zona en la que se esté trabajando para ensamblar el enorme puente metálico, los operarios se están viendo obligados a cortar uno u otro carril de camino a Zaratán o hacia el centro de la ciudad para poder obrar sin contratiempos. Bien hay que decir que en estos dos meses no se han producido mayores incidentes, pero los conductores que pasan habitualmente por el lugar siguen preguntándose cuándo se concluirá el trabajo.

 

Otro de los debates que suscita la pasarela es su utilidad. Lo cierto es que conecta dos zonas que a día de hoy tampoco tienen mayor utilidad ni tránsito de personas, ya que a un lado apenas se encuentra el recién estrenado Club Raqueta, al que la gente accede en coche por la zona del Estadio José Zorrilla, y al otro... nada. Camino y campo de tierra hasta el Auditorio Miguel Delibes. Habrá que ver si realmente acaba teniendo algún uso práctico.