La pareja dominicana que traficaba en Delicias se conforma con penas que suman cuatro años y ocho meses de cárcel

La pareja de origen dominicano formada por Junior R.S.S. y Tania F.B, detenida en 2012 por traficar con cocaína y cannabis sativa en el vallisoletano barrio de Delicias, se ha conformado hoy con penas que suman cuatro años y ocho meses de prisión, mientras que su amigo y compatriota Jairo A.S, acusado de tenencia ilícita de armas, ha mantenido su inocencia y ha alegado que el arma que fue hallada bajo su cama es propiedad de un amigo que se encuentra en Santo Domingo.

Ante el reconocimiento de los hechos de los dos primeros, que inicialmente se exponían a penas de cinco años, rebajadas finalmente en el caso de él a tres años y tres meses y multa de 2.000 euros y en el de ella a un año y medio y 200 euros, en ambos casos tras aplicarles la atenuante de drogadicción, la Audiencia de Valladolid ha celebrado juicio únicamente contra el tercer acusado, Jairo S.A, ya que éste no ha aceptado negociar una condena a la baja al sostener su inocencia y pedir, a través de su abogada, un fallo absolutorio.

  

El procesado, ha alegado que la pistola detonadora--había sido manipulada para poder disparar munición real--que la policía halló en su domicilio de la calle Embajadores, concretamente dentro de una caja metálica situada bajo su cama, era de un tal Ariel Sousa, también dominicano a quien dio cobijo durante un mes en su casa y que hoy se encuentra en su país de origen.

  

Detenido varias veces por hechos violentos, el acusado ha explicado que el inquilino le pidió que le guardara una maleta con tres pistolas detonadoras, sin advertirle de que una de ellas había sido desprovista del mecanismo interior del cañón que impide su uso como arma de fuego real. "Fue por hacerle un favor", ha insistido Jairo, quien, además, ha apuntado que la baqueta para limpiar armas de fuego que fue localizada por la policía en la mesilla de su habitación la utilizaba únicamente para mantener limpios sendos cuchillos que también le fueron ocupados.

  

Sin embargo, la versión exculpatoria del procesado no ha convencido a la fiscal, que ha mantenido para él su petición de dos años de cárcel por tenencia ilícita de armas, al recordar que, casualmente, dos balas percutidas por esta pistola fueron encontradas en el domicilio de los otros dos compañeros de banquillo.

 

"RIESGO POTENCIAL", PESE A ESTAR ESTROPEADA

  

Además, y pese a que la pistola en cuestión no estaba operativa al encontrarse alojada en su recámara una bala de munición superior a la del arma, la acusadora pública ha recordado que tal circunstancia era perfectamente subsanable y por ello "subsistía un riesgo potencial para la seguridad ciudadana".

  

En el caso de los otros dos acusados, Junior R.S.S. y Tania F.B, quienes residían en el 1º C del número 13 de la calle Murcia, ambos han confesado que se venían dedicando a vender dosis de cocaína y cannabis sativa, bien en dicho domicilio o en las inmediaciones mediante fugaces encuentros con sus clientes.

  

En el marco de las pesquisas policiales, el 6 de marzo de 2012 su domicilio fue objeto de un registro en el que los agentes actuantes se incautaron de numerosos efectos para la distribución de la mercancía--recortes circulares de plástico, bolsas de autocierre, una balanza de precisión y un picador de madera--y de más de 73 gramos netos de 'coca' y 0,48 de cannabis sativa, mientras que a Tania F.B, momentos antes, se le ocupo en la calle un envoltorio de plástico termosellado que contenía 4,42 gramos de cocaína. El valor de la droga ocupada se eleva a 1.754 euros.