La otra cara de las Fiestas de Valladolid

Los festejos de la Virgen de San Lorenzo dejaron 4.000 toneladas de basura y los operarios del Ayuntamiento de Valladolid trabajan de manera intensiva desde este lunes en la limpieza de las calles para restablecer la normalidad en la ciudad.

Algo más de nueve días con sus respectivas nueve noches que, como era de esperar, han dejado diversión, alegría, buenos momentos y un buen pellizco económico para la ciudad de Valladolid. Pero no solo existe esa cara de las Fiestas de la Virgen de San Lorenzo, que también han supuesto toneladas y toneladas de basura jornada tras jornada, hasta 4.000, de los que el Ayuntamiento ha tenido que hacerse cargo.

 

Los más madrugadores –o los más trasnochadores- podían observar cómo todas las mañanas eran muchos los operarios que, ni cortos ni perezosos, se echaban a la calle para recoger los restos de una noche de diversión. Este lunes tocaba sesión intensiva, claro.

 

Nada menos que 956 contenedores ubicados en 48 zonas diferentes de la ciudad. Hasta dieciocho máquinas barredoras que devoraban suciedad sin piedad. Diez equipos de lavado y un centenar de trabajadores que han tenido que arrimar el hombro para no dejar rastro de las 4.000 toneladas de basura antes mencionadas y de los 26.000 kilos de vidrio. Casi nada.

 

Pocas calles del centro se salvaban del castigo. La Plaza Mayor, merced de sus correspondientes conciertos, y todas las vías colindantes, la Plaza de Cantarras, la zona de la Antigua, cerca de la Catedral... Y por supuesto Moreras, el centro neurálgico del botellón. Botellas de plásticos, bolsas y demás desperdicios descansaban a la espera de que alguien vestido de verde y amarillo se molestara en recogerlos.

 

Por desgracia, esta actitud anti cívica iba de la mano en muchas ocasiones de otra vandálica, de manera que también podían verse contenedores por los suelos y hasta bicicletas del servicio VallaBici en condiciones lamentables. Lo que se llama la otra cara de las Fiestas de Valladolid.