La ONCE tiende la mano a Valladolid como ciudad accesible

A raíz del Premio Reina Sofía de Accesibilidad 2012, la Fundación emitirá cinco millones de cupones con la imagen de la Plaza del Milenio para el sorteo de este martes.

No hay mejor forma para ayudar a la integración de los minusválidos en la sociedad que dar por hecho que ya forman parte de ella, decía un anuncio televisivo. Algo en lo que, según la propia ONCE, Valladolid es una de las mejores ciudades de España.

 

Todo comenzó el año pasado, cuando a partir de todas las obras de accesibilidad para minusválidos y su integración en la sociedad que se llevan a cabo desde el Ayuntamiento, el Consistorio acabó con el Premio Reina Sofía de Accesibilidad 2012. La fundación, en un guiño a la ciudad, ha decidido emitir cinco millones de cupones con una de las imágenes más representativas, la Plaza del Milenio, para el sorteo de este martes.

 

En un emotivo acto en el que estuvieron presentes Rosa Hernández, concejala de Bienestar Social y Familia, Ismael Blanco, delegado territorial de la ONCE en Castilla y León, Ignacio Tremiño, director del Real Patronato sobre Discapacidad, además de varios representantes de asociaciones de minusválidos, la ONCE dio la noticia.

 

“Son muchos años trabajando desde el Consistorio para poder presumir de algo así. Sabemos que poco a poco hemos convertido Valladolid en una ciudad sin barreras, cómoda y accesible”, comenzó explicando la concejal Rosa Hernández.

 

“La apuesta del Ayuntamiento por estas labores sociales es clara, teniendo en cuenta siempre que se hacen obras que las personas menos capacitadas también tienen sus derechos”, dijo antes de dar paso a Ismael Blanco.

 

“El viaje de la discapacidad a veces se hace duro, pero está claro que en Valladolid se procura escoger las mejores opciones socialmente para todos. El Premio se concede a una ciudad, aunque sea algo universal”, argumentó el miembro de la ONCE. “Las personas mostramos inquietudes, inquietudes que el Ayuntamiento ha sabido ir mermando para que todos nos sintamos más a gusto con lo que tenemos”.

 

La parte claramente emotiva llegó cuando Ignacio Tremiño tomó la palabra y comenzó refiriéndose a la concejal Ángela Bachiller, presente en el acto. “Quiero comenzar dirigiendo unas palabras a Ángela, porque sé lo que es trabajar en este Ayuntamiento como concejal. Algo precioso en su caso”.

 

Tremiño no se quedó atrás con las palabras de Blanco. “Que Valladolid gane semejante premio y la ONCE responda así es un orgullo para todos. Recuerdo hace unos veinte años cuando subir a un autobús, ir al baño o conducir era algo casi imposible para los minusválidos. Hoy, para venir aquí, he cogido el bus urbano con total normalidad. Eso es lo que nos tiene que hacer seguir trabajando, seguir mirando al frente”.

 

El ex concejal habló de “tres posibilidades” que supone el premio, de pasado, presente y futuro. “Pasado porque lo que se ha hecho está ahí, es lo que hizo posible ganar el premio. Presente por haber recogido el premio hace poco. Y futuro, porque haberlo ganado supone una responsabilidad, saber que hay que seguir mejorando”, concluyó.

 

El acto concluyó con la entrega por parte de la ONCE de dos réplicas gigantes del cupón en el que aparece la Plaza del Milenio a Rosa Hernández y al propio Tremiño.