La nueva EDAR de Viana duplica su capacidad para dar servicio a 10.400 habitantes

El consejero de Fomento y Medio Ambiente, Antonio Silván, y el presidente de la Diputación de Valladolid, Jesús Julio Carnero, han visitado la nueva EDAR de Viana de Cega, en la que se han invertido 2,7 millones de euros lo que ha permitido duplicar el servicio y llegar a los 10.400 habitantes.

La nueva EDAR de Viana comprende la ejecución de las obras de entronque y unificación de los dos emisarios existentes en el municipio que permiten conducir las aguas residuales a la estación depuradora con bombeo y aliviadero al río Cega.

 

Viana de Cega cuenta con una población de 1.900 personas pero en los meses de verano la población residencial se incrementa notablemente, razón que justifica el dimensionamiento de la planta para permitir la depuración de aguas para una población equivalente de 10.400 habitantes.

 

La EDAR tenía una capacidad para 5.400 habitantes equivalentes, con la nueva planta se duplica esta cifra para alcanzar los 10.400 vecino, lo que se garantiza el tratamiento de las aguas residuales urbanas que puedan generarse como consecuencia de incrementos poblacionales significativos, tanto estacionales como equivalentes.

 

La EDAR de Viana consta de una línea de agua con un pozo de gruesos de agua bruta mediante bomba sumergible y tamizado de finos, que permiten eliminar los sólidos de tamaño superior a 2 milímetros así como grasas y arenas.

 

Por otra parte, dispone de una línea de fangos con un tratamiento secundario mediante dos reactores biológicos en los que se puede consignar un volumen total de 2.000 metros cúbicos. En estos recintos se produce la asimilación de la contaminación disuelta por la materia viva existente así como la separación de la materia viva en forma de flóculos y del agua clarificada en la parte superior que es retirada mediante dos decantadores con la calidad perseguida.

 

Además, la planta está preparada para recibir las aguas residuales de Valdestillas mediante un colector de impulsión de 5.200 metros de longitud. Desde el punto de vista medioambiental, para evitar la generación de olores y las fuentes generadoras de ruidos, se han dispuesto en el interior de los edificios. Además, la plantación de diferentes especies vegetales permite integrar la infraestructura en el entorno.