La noche del 'Jerusalem, Jerusalem'

La Hermandad Penitencial del Santísimo Cristo de la Buena Muerte protagoniza una de las procesiones más destacadas de la Semana Santa zamorana.

Este Lunes Santo se celebra uno de los actos más emblemático de la Semana Santa de Zamora, la procesión de la Hermandad Penitencial del Santísimo Cristo de la Buena Muerte, una de las ocasiones más señaladas en la Pasión zamorana y en la que el silencio, la solemnidad de las calles del casco histórico y el cántico 'Jerusalem, Jerusalem'.

 

La iglesia de San Vicente Mártir es punto de partida de una de las procesiones más reconocidas del ciclo, la del Cristo de la Buena Muerte. A medianoche se ponen en marcha sus 400 nazarenos, ocho de ellos portan al Cristo de la Buena Muerte, única talla de Zamora que desfila en una posición peculiar, inclinado unos grados merced a unas andas especiales.

 

Como siempre, el encanto de esta procesión reside en su recorrido por las calles del casco antiguo. La salida por la plaza del Fresco, el paso por la Plaza Mayor, la bajada por Balborraz... suelen concitar la atención de numeroso público ansioso por ver una de las estampas más zamoranas de la Pasión, la del Cristo de Juan Ruiz de Zumeta. El silencio protagoniza todo su periplo y es especialmente sobrecogedor en la Plaza de Santa Lucía, donde se entona el motete 'Jerusalem, Jerusalem' en honor al Cristo de la Buena Muerte antes de iniciar, ya de madrugada, el camino de regreso al templo de origen.