La mitad de los enfermos con VIH tendrán más de 50 años en 2015

Más de la mitad de los pacientes con VIH superarán los 50 años en 2015, según han recordado los expertos reunidos en el V Congreso del Grupo de Estudio del Sida (Gesida) de la Sociedad Española de Enfermedades Infecciosas y Microbiología Clínica (Seimc), por lo que han remarcado la necesidad de seguir investigando para dar con el tratamiento adecuado para estos casos.

La biofarmacéutica Gilead ha asegurado en un comunicado que, tras 30 años del descubrimiento del virus y ante el aumento de la esperanza de vida de los enfermos, se abren nuevos escenarios que requieren de respuestas actualizadas.

Hasta que no se haya descubierto una cura definitiva, el tratamiento que se sigue de por vida debe ser eficaz, tolerable y cómodo, por lo que debe ser una prioridad "garantizar el acceso a las nuevas pautas simplificadas" que consiguen una mayor adherencia al tratamiento, ha indicado el consultor del Servicio de Enfermedades Infecciosas del Hospital Clínic de Barcelona, Josep Mallolas.

De hecho, el envejecimiento de los pacientes plantea nuevas situaciones, ya que debido a la sobreactivación del sistema inmunitario de estos pacientes, éstos pueden envejecer hasta diez años antes y presentan un mayor riesgo de sufrir enfermedades cardiovasculares, cognitivas y tipos de cáncer no asociados al sida.

"La mejora de la calidad de vida de los pacientes pasa por continuar investigando nuevos enfoques como el tratamiento como prevención o la terapia preexposición", ha indicado por su parte Pere Domingo, de la Unidad de Enfermedades Infecciosas del Hospital Sant Pau de Barcelona.

ESTUDIO BRIDGAP

El congreso Gesida ha presentado también resultados del estudio Bridgap, realizado en 250 pacientes de 19 hospitales españoles, en el que se detecta en algunos casos, a pesar de las recomendaciones de las guías clínicas, el tratamiento antirretroviral se inicia tarde.

Las barreras para no iniciar el tratamiento se encuentran principalmente en el profesional sanitario, que en un 60% de los casos consideran que la indicación no es abosluta y prefiere diferente el inicio del mismo.

Según el comunicado, el profesional sanitario es más reacio a iniciar el tratamiento si el paciente presenta una enfermedad renal o cardiovascular, si su pareja sexual es VIH negativa o si su edad es superior a los 55 años, entre otros casos.

Por ello, Gilead ha destacado la necesidad de reforzar las recomendaciones oficiales con actividades de formación y mantener una discusión activa sobre las recomendaciones que recogen las guías clínicas.