La ministra, "honrada" por participar en uno de los acontecimientos "más importantes" de Valladolid

Isabel García Tejerina pronuncia el pregón de la cofradía de Jesús Nazareno de la que es cofrade por tradición familiar desde hace 15 años. 

La ministra de Agricultura, Alimentación y Medio Ambiente, Isabel García Tejerina, ha reconocido sentirse "honrada" por poder participar en una de los acontecimientos "más importantes" de Valladolid, la Semana Santa, "transmisora del carácter serio, austero y devoto castellano".

   

Así ha comenzado su alocución García Tejerina desde la iglesia Penitencial de Jesús Valladolid, durante la lectura del Pregón Nazareno, texto en el que ha recordado la vinculación familiar con la Insigne Cofradía de Nuestro Señor Padre Jesús Nazareno.

   

Nieta, hija, hermana y tía de cofrades, García Tejerina, vallisoletana y hermana cofrade desde hace más de 15 años, ha subrayado las próximas fechas, la Semana Santa, más concretamente la Pasión de Jesús, por ser un momento que dividió al mundo en dos, antes de su muerte y resurrección y después de ella.

   

Sin hablar desde "un profundo conocimiento de la historia de la cofradía, ni desde un rigor teológico", la titular del Ministerio ha valorado este momento desde su experiencia personal.

   

En este sentido, ha señalado que las cofradías nacieron con "fines de servicio", de "solidaridad entre cofrades", y desde entonces "la sociedad ha cambiado". Ahora, a su juicio, son las instituciones las que dan cobertura a "muchas necesidades antes cubiertas por las hermandades".

   

Sin embargo, ha abogado por que el espíritu de servicio de éstas, de ayuda al necesitado, se mantenga entre cada uno de los cofrades, porque ser hermano "debe llevar a un compromiso mayor que procesionar tres días al año" por las calles de Valladolid.

   

Igualmente, porque "ser cofrade lleva de manera inherente el compromiso de ayudar al prójimo", como "el Cireneo hizo", acompañado de "aquel a quien nadie ayudaba, a quien todos injuriaban y golpeaban, a quién le esperaba la más terrible muerte".

 

300 AÑOS DE BESAPIÉ

   

La Insigne Cofradía celebra este año el 300 aniversario del Besapié, gesto en el que se "reconoce" lo que es y ha hecho el Señor. "Al besar sus pies nos identificamos con Él", ha reflexionado García Tejerina, para quién al hacer este gesto "se debe dar gracias porque su vida es una liberación".

   

Asimismo, García Tejerina ha apuntado que La Pasión de Jesús es "la entrega", el servicio llevado "al máximo", labor que el Señor "no realiza exento de dolor". Así, a su juicio, "Jesús indica un camino nuevo, el del servicio, el mismo que descoloca a San Pedro".

   

Amante del mundo rural, como así lo ha reconocido, García Tejerina ha vinculado esta pasión con el hecho de que Simón de Cirene, al que pusieron la cruz para que la llevase tras Jesús, procediera de este entorno. "Quiero pensar que no fue casualidad", ha manifestado antes de recordar la historia de este personaje bíblico que "no sabía a quién ayudaba", aunque dicho gesto "cambió su vida".

 

PAPEL DEL PAPA

   

Igualmente, durante la lectura del pregón, ha destacado al Papa Francisco por su voluntad de volver a las esencias de los textos sagrados. "Parece que los hombres nos sentimos reconocidos en Evangelio, que éste nos reconforta, que la sociedad reconoce su vigencia y que la opción del Papa nos llena de gozo a millones de cristianos", ha reflexionado.

   

Asimismo, ha hecho alusión al mensaje papal para el periodo de Cuaresma, donde el Sumo Pontífice hizo un llamamiento a ayunar de palabras hirientes, de descontentos, de enojos, pesimismo, preocupaciones, de quejarse, de presiones, tristezas, egoísmo, falta de perdón y de palabras. "Si todos nos intentamos este ayuno, lo cotidiano se llenará de paz, confianza, alegría y vida", ha augurado.

   

Para finalizar, Isabel García Tejerina, tras destacar el legado y el ejemplo de Santa Teresa de Jesús, San Ignacio de Loyola y San Isidro Labrador, ha asegurado que una vida en la que exista la posibilidad de ayudar a alguien, es una vida "que merece la pena".

   

"Es lo que Nuestro Padre Jesús Nazareno nos enseña. Pero esta frase es de mi padre, y resume lo que también él lleva años tratando de inculcarnos, y yo desde aquí, a ambos, agradezco", ha concluido.

   

Entre los asistentes se encontraban el delegado del Gobierno en Castilla y León, Ramiro Ruiz Medrano; el alcalde de Valladolid, Francisco Javier León de la Riva; el presidente de la Diputación, Jesús Julio Carnero; el subdelegado de Gobierno en Valladolid, José Antonio Martínez Bermejo, y el cardenal arzobispo de Valladolid y presidente de la Conferencia Episcopal Española, Ricardo Blázquez.