La meteorología se asocia con los diferentes desfiles del Jueves Santo en Valladolid

La lluvia no fue ninguna amenaza en la jornada de Jueves Santo en Valladolid. JUAN POSTIGO

Las temperaturas fueron frías y obligaron a tirar de jersey y abrigo, pero en ningún momento hubo posibilidad real de lluvia y salieron todas las procesiones programadas.

El que algo quiere, algo le cuesta. El refranero popular es muy sabio y la Semana Santa de Valladolid es tan buen momento como otro cualquiera para tirar de él. Y es que el que quiso salir a la calle este Jueves Santo para ver las múltiples procesiones que se dieron en mil y un puntos de la ciudad, tuvo que tirar de abrigo y jersey para esquivar el frío y las bajas temperaturas. No al principio de la tarde, sí cuando el sol se fue poniendo poco a poco.

 

La buena noticia, a pesar de todo, estaba clara desde primera hora del día. El Cristo de la Luz ya había sido recibido por un majestuoso sol que permitió un magnífico paseo junto a la Plaza de la Universidad y la Catedral, algo a lo que no fueron ajenas las procesiones que tomaron el relevo por la tarde y por la noche. Lógicamente ya no con el astro rey en el cielo en más de un caso, pero siempre con una ausencia total de lluvia que permitió mantener la calma desde el primer instante.

 

Así las cosas el enemigo natural de la Semana de Pasión no se dejó ver y permitió que todos los desfiles de penitentes se llevaran a cabo sin ningún peligro real de cancelación. La Sagrada Cena, la Amargura de Cristo, el Santísimo Cristo Despojado, la Peregrinación del Silencio... Todos ellos pudieron realizar sus rutas establecidas sin percances.

 

A lo único a lo que tuvieron que hacer frente tanto los cofrades como los miles de espectadores en las calles de Valladolid fueron las bajas temperaturas, y es que desde las seis de la tarde, momento en que arrancaron los primeros pasos, la sensación térmica comenzó a caer desde unos templados 12 grados hasta unos fríos 7 tan solo unas horas más tarde. Bufandas, guantes, abrigos gruesos y alguna que otra malla térmica, pero en ningún caso paraguas, que a fin de cuentas es lo importante.