La lluvia respeta la procesión más importante de la Semana Santa de Piedralaves

Después de estar los dos últimos años sin procesión, ya que no había podido salir por inclemencias del tiempo, los piedralaveños se han entregado a la hora de pasear sus imágenes por las calles del pueblo

Reza el evangelio según San Marcos “Al mediodía, se oscureció toda la tierra hasta la hora en que Jesús exclamó en voz alta, Dios mío, Dios mío, ¿por qué me has abandonado?”. Como si estuviera de luto por la muerte de Cristo, el cielo de Piedralaves estaba completamente cubierto de nubes negras que amenazaban la salida de la procesión de Jueves Santo.

 

Finalmente el agua se retuvo y la tarde del jueves estuvo repleta de ritos católicos que comenzaban con el tradicional cabildo de la Cofradía de la Vera Cruz. Esta cofradía, compuesta por más de doscientas cincuenta personas entre hombres y mujeres y que se fundó en 1574 para prestar asistencia de caridad, se reúne los principales días de Semana Santa para orar juntos y participar de la misa. De la cofradía de la Vera Cruz salen los doce hombres que emulan a los doce apóstoles en el lavatorio de los pies que se celebra durante la misa de jueves santo.

 

Tras el cabildo, comenzaba la eucaristía. Una ceremonia celebrada por el Padre Andrés, un sacerdote chileno, llegado a Piedralaves para la ocasión. La celebración ha estado presidida por la Alcaldesa de la localidad que, como manda la tradición, iba de luto riguroso portando mantilla y peineta también negras y amenizada por el coro parroquial que participa en todas las celebraciones eclesiásticas.

 

Al finalizar la misa, la banda musical de la localidad esperaba a la puerta de la Iglesia que salieran los pasos para iniciar la procesión. Tres imágenes han salido por las calles del pueblo: un nazareno con la cruz a cuestas, un Cristo crucificado y la Virgen Dolorosa que llevaba en sus andas lirios y claveles.

 

La procesión de jueves santo es la segunda más seguida por devotos y visitantes de todas las que se celebran en Piedralaves, sólo está por delante la que se celebra el dieciséis de agosto en honor a San Roque, patrón del pueblo.

 

Una vez que ha finalizado la procesión y los pasos han vuelto a su sitio, la iglesia ha quedado colocada para la noche, momento en el que se establecerán turnos de vela para custodiar al Santísimo.

 

Los actos religiosos continuarán mañana a partir de las doce con el Vía Crucis que, a diferencia de otros años, se celebrará en la iglesia parroquial.