La lluvia empapa el espectáculo, que no la ilusión, del TAC en Valladolid

Una de las compañías en plena actuación a pesar de la lluvia. E. TEJEDOR
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Este sábado por la mañana fueron varias las representaciones pasadas por agua en el Festival de Teatro y Artes, si bien las ganas de los vallisoletanos no se amilanaron para echarse a la calle.

La lluvia, ese enemigo natural de los espectáculos de calle. Normalmente el TAC no acostumbra, por razones lógicas de fechas, a enfrentarse a este inconveniente casi ningún año, pero en ocasiones toca hacerlo sin demasiada capacidad de maniobra. Pero ante este escenario, sí hay un arma a utilizar; la ilusión. Esa que luce en la cara de los vallisoletanos más pequeños -o no tanto- cuando vislumbran un espectáculo del Festival de Teatro y Artes de Calle.

 

La cuestión es que este sábado por la mañana el cielo se levantó caprichoso y decidió que era buena jornada para estar nublado. El calendario indica que ya casi se roza el mes de junio, pero por lo visto hasta la meteorología está dispuesta a improvisar en estos días de magia y recreación en Valladolid.

 

Así las cosas, fueron unos cuantos los espectáculos -solo por la mañana se celebraban catorce- los que tuvieron que hacer frente al agua que, bien hay que decir, tuvo momentos de mayor intensidad pero no cayó de manera galopante durante un lapso demasiado prolongado de tiempo. De lo malo, lo mejor.

 

Portugalete, Atrio de Santiago, San Pablo, la Plaza del Salvador, la calle Santiago y el epicentro de estos días, la Plaza Mayor, volvieron a vestirse de música, malabares, circo, música y todo lo que quisieran echarles para dejar boquiabiertos a los cientos, miles de vallisoletanos que, paraguas en mano, no dejaron de acudir como espectadores. Ya decíamos que la ilusión es un arma poderosa.

 

Poco a poco y con el paso de las horas, ese caprichoso cielo decidió que ahora toca abrirse. Y así fue. Probablemente este sábado no sea la mejor jornada del TAC por el dichoso pero a la vez tan importante detalle, pero como suele decirse en estos casos, el espectáculo debe continuar.