La Leyenda ya surca el Pisuerga

El barco realizó este lunes por la mañana su primer viaje con pasajeros por el río después de una larga remodelación que ha durado más de cuatro meses.

“A las once en punto zarpamos sin retraso”, dice José Joaquín López, capitán de La Leyenda del Pisuerga, por la megafonía del barco poco antes de que el reloj marque dicha hora. Unos minutos después, puntual como un reloj inglés, la embarcación hacía sonar la bocina que indicaba su definitiva vuelta a la actividad en las aguas del río con su nombre.

 

Era el fin a cuatro largos meses de reforma, de trabajo restaurando un barco que había caído en el olvido y por el que hace apenas medio año nadie hubiera dado un duro. En principio iba a volver el pasado viernes, aunque eso poco importaba ya. Atrás quedaba lo malo, todas las interminables renovaciones de licencias y la chapa y pintura para la atracción flotante. Ahora toca disfrutar.

 

“Estoy un poco nervioso porque es el primer viaje, pero creo que todo va a ir bien. Es el primero con público y eso impone un poco, aunque ya hemos hecho el recorrido varias veces de prueba”, declaraba el capitán a Tribuna de Valladolid minutos antes de zarpar. En este primer envite han viajado cerca de quince personas, pero se espera que el boca a boca y el buen tiempo animen a la gente a surcar el río de la mano de La Leyenda.

 

Las rutas que realizará el barco desde este mismo lunes serán tres, a las once y doce de la mañana y a las siete de la tarde todos los días, para que a partir de las ocho y media de la noche atraque en la orilla y se convierta en un bar para el que, por supuesto, también tiene licencia.

 

“La navegación va muy bien estos días que hemos probado, tenemos controlada la zona y el tramo a recorrer a la perfección”, asegura José Joaquín. “Han sido unos últimos cuatro meses muy largos y ahora los nervios están a flor de piel. Pero ya está, ya está...”, suspira el capitán aliviado, recordando todo el esfuerzo que ha supuesto llegar hasta este día.

 

“Levamos anclas y a surcar el río”, concluye. Y así fue. La Leyenda ya vuelve a hacer honor a su nombre en la ciudad de Valladolid.