La Junta realiza 1.098 declaraciones de IRPF en los núcleos rurales de Ávila en la campaña de 2013

Las provincias donde más declaraciones han elaborado los técnicos han sido Burgos (4.245) y León (3.964), que concentran el 44 % del total. A continuación se sitúa Valladolid (con 2.609), seguida de Soria (1.685), Segovia (1.639), Palencia (1.214), Zamora (1.194) y Salamanca (1.121) y, por último, Ávila (1.098).

La Consejería de Hacienda coopera con la Agencia Estatal de la Administración Tributaria (AEAT) en el desarrollo de la Campaña de la Renta desde 1998. Esta colaboración se plasma en la apertura de oficinas donde se confeccionan declaraciones del Impuesto sobre la Renta de las Personas Físicas (IRPF) gratuitamente, y en las que además proporcionan asesoramiento a los contribuyentes que lo necesitan.



La AEAT presta el servicio en las capitales de provincia, mientras que la Junta lo desarrolla en las demás ciudades de la Comunidad -Ponferrada, Miranda de Ebro y Aranda de Duero- y en los principales núcleos rurales. La actividad que realizan ambas administraciones, por tanto, no sólo es complementaria sino que evita duplicar funciones. Para el Gobierno autonómico supone, asimismo, reafirmar su compromiso con los pueblos. El éxito de la campaña ha sido posible gracias a la contribución de los ayuntamientos de localidades que no cuentan con oficinas ni del Estado ni de la Junta, y que han cedido las dependencias municipales para que los contribuyentes pudieran acudir allí a realizar su declaración.

 

Los castellanos y leoneses que residen en núcleos rurales han tenido a su disposición 80 oficinas distribuidas por todo el territorio regional durante 36 días, el mismo número que en 2013. En concreto, la Consejería de Hacienda ha prestado el servicio en sus sedes de Miranda de Ebro y Aranda de Duero (Burgos) y Ponferrada (León), mientras que en los 77 municipios restantes se ha realizado en espacios proporcionados por los ayuntamientos. De este modo se ha evitado que muchas personas tuvieran que desplazarse a poblaciones más grandes, con el consiguiente ahorro de dinero y tiempo para ellas.

 

Aumento del uso de Internet

De las 18.769 declaraciones elaboradas en las oficinas de la Junta el grueso –15.112, el 81 % del total– se han presentado por medios telemáticos, lo que certifica la pujanza de Internet en las comunicaciones con la Administración. De hecho, ese porcentaje es tres puntos superior al 78 % que se registró durante el ejercicio anterior.

 

Las provincias donde más declaraciones han elaborado los técnicos de la Dirección General de Tributos y Financiación Autonómica de la Consejería de Hacienda han sido Burgos (4.245) y León (3.964), que concentran el 44 % del total. A continuación se sitúa Valladolid (con 2.609), seguida de Soria (1.685), Segovia (1.639), Palencia (1.214), Zamora (1.194) y Salamanca (1.121) y, por último, Ávila (1.098). El nivel de ocupación de las oficinas al servicio del público ha sido del 115 %, lo que implica que se ha atendido a un buen número de contribuyentes fuera del horario establecido.

 

Beneficio de catorce deducciones

 

La Junta no subió el tramo autonómico del IRPF ni en 2012 ni en 2013, una decisión que ha mantenido durante este ejercicio, y además durante la pasada Campaña de Renta aplicó catorce beneficios fiscales en ese impuesto dirigidos a elevar la renta disponible de los castellanos y leoneses. Estas deducciones implican un esfuerzo para las arcas autonómicas en un momento como el actual, que se estima en 31,7 millones de euros y se afronta dentro de la apuesta del Gobierno autonómico por la rebaja selectiva de tributos.

 

Todas las ventajas que tiene implantadas Castilla y León en el IRPF están limitadas por la capacidad económica del contribuyente. Con ello, se pretende favorecer a los que más lo necesitan, que se ha estimado que son aquellos con una base imponible total igual o inferior a 18.900 euros en tributación individual y 31.500 en tributación conjunta, unas vez aplicados los mínimos personal y familiar.

 

En cuanto al contenido de los beneficios fiscales de la Comunidad, su característica distintiva es que tienen como objetivo básico el apoyo a las familias. Prueba de ello es que la Junta tiene establecidas bonificaciones por nacimiento o adopción de hijos, por adopción internacional, por familia numerosa, por cuidado de hijos menores, por el permiso de paternidad y para mayores dependientes. Junto a esto, se favorece la emancipación de los jóvenes -con las deducciones por adquisición de la primera vivienda en núcleos rurales y por alquiler-, la inversión en ahorro energético en los hogares, la adaptación de inmuebles para discapacitados, las iniciativas emprendedoras -mediante la deducción por autoempleo de mujeres y menores de 36 años- y el cuidado del patrimonio -con ventajas por donar o invertir recursos en la rehabilitación del patrimonio histórico, cultural y natural-.