La Junta prorrogará contratos para que el personal contra incendios no esté de vacaciones en verano

Una brigada de tierra en labores de extinción de incendios.

Los fijos discontinuos tendrán que disfrutar de sus vacaciones fuera del período de máximo riesgo, para lo cual se ampliarán contratos a 256 miembros del personal de extinción de incendios.

El consejero de Fomento y Medio Ambiente, Juan Carlos Suárez-Quiñones, se ha comprometido este martes a prorrogar el próximo año "el tiempo que sea necesario" los contratos de los trabajadores fijos discontinuos de extinción de incendios para que puedan disfrutar de sus vacaciones fuera del periodo de máximo riesgo, que es el comprendido entre el 1 de julio y el 30 de septiembre.

 

Según ha explicado el consejero, esta medida afecta en concreto a a 256 personas, un tercio de los 798 trabajadores fijos discontinuos de extinción de incendios ya que el resto de estos empleados tienen contratos de entre cuatro a diez meses por lo que pueden disfrutar de su derecho a vacaciones fuera de ese periodo de máximo riesgo. 

 

El consejero ha realizado este anuncio ante las críticas del portavoz del Grupo Mixto y procurador de IU, José Sarrión, quien no ha dudado en afirmar que el incendio de Quintana del Castillo del pasado verano se reprodujo en un momento de ausencia de uno de los trabajadores de una caseta de vigilancia, precisamente por encontrarse en sus días de vacaciones. Según los datos aportados por Sarrión, tres puestos de vigilancia de León estuvieron vacíos por vacaciones en la primera semana de julio, al igual que otros tres en la segunda semana de julio y otros cuatro en la última de septiembre.

 

Suárez-Quiñones ha rechazado que se intente relacionar esa circunstancia con las causas del incendio para defender además el trabajo de los técnicos en el reparto y distribución de los trabajos. Ante alguna de las sugerencias de Sarrión, el consejero ha rechazado pagar las vacaciones no disfrutas, por ser algo ilegal, si bien el procurador de IU ha recordado que esa práctica se llevó a cabo en Castilla y León hasta 2012. José Sarrión también ha abogado por ampliar los contratos de esos fijos discontinuos para que sus vacaciones no coincidan en periodos de máximo riesgo de incendios convencido además de que pretender ahorrar un dinero por un lado lo encarece por otro.