La Junta continúa con el radio marcaje del milano real en Castilla y León

Marcaje del milano real

En junio de 2015 fueron capturados y marcados con emisores cuatro ejemplares de milano real, uno en la provincia de Ávila, una hembra reproductora.

La Fundación Patrimonio Natural y la Fundación EDP pusieron en marcha, a finales de pasado año, un programa de conservación del milano real en Castilla y León, con una inversión de 204.000 euros, que se desarrollará hasta el año 2017. El proyecto consta de una serie de acciones cuyos objetivos son tanto conocer la biología de la especie, su situación poblacional y sus principales amenazas así como campañas de sensibilización y protección.

 

El milano real es una de las rapaces continentales con distribución más restringida, centrada en Europa al oeste de los Urales, en especial Alemania, Francia y España que concentran el 90 % de la población mundial. España además de albergar una importante población reproductora es el principal cuartel de invernada de las poblaciones de latitudes más norteñas.

 

Castilla y León alberga la población reproductora e invernante más numerosa de la península Ibérica. En el último censo nacional, se estimó una población reproductora en 1.298 parejas (56,14 % de la población de España) y en 25.300 ejemplares la población invernante (50,30 %). 

 

Entre las acciones que contempla este proyecto destaca el marcaje científico de ejemplares con emisores GPS-GSM. Con esta actuación se pretende conocer importantes aspectos del comportamiento del milano real como el uso del territorio que realizan, sus movimientos dispersivos y su filopatria (tendencia que presentan muchas especies animales a permanecer en el mismo territorio en que nacieron, o a volver al mismo para reproducirse o nidificar) por medio de la radiotelemetría, una importante herramienta de investigación que permite localizar con bastante exactitud al ave.

 

Este tipo de emisores llevan incorporado un GPS que registra la localización geográfica (error máximo de 18 metros) cada hora y se apagan durante las horas nocturnas (utilizan la energía solar como fuente de alimentación). La información se envía a través de un mensaje utilizando la red de telefonía móvil y se descarga a través de un servidor. De este modo proporcionarán, en condiciones óptimas de funcionamiento (alta insolación y buena cobertura del GPS), hasta 5.000 localizaciones anuales, lo que permitirá tener un amplio conocimiento de los movimientos del ejemplar a lo largo del año. 

 

En junio de 2015 fueron capturados y marcados con emisores cuatro ejemplares de milano real, uno en la provincia de Ávila (una hembra reproductora), dos en la provincia de Valladolid (una hembra reproductora y un pollo) y uno en Zamora (una hembra reproductora). 

 

En el 2016 se amplió el marcaje de milanos reales a otras provincias como Burgos, Palencia y León cuyas poblaciones son reducidas y se encuentran en su área de distribución más septentrional en la Comunidad. Tras la búsqueda y la localización de parejas reproductoras en estas provincias, en el mes de junio se organizó la captura de ejemplares teniendo como resultado el marcaje de una hembra reproductora en Burgos y un pollo de un nido en León. 

 

Se ha buscado que los ejemplares marcados fueran principalmente adultos reproductores para asegurar que pertenecen a una población reproductora determinada. Al ser adultos, también hay más probabilidad de la duración en el registro de datos, puesto que los jóvenes o inmaduros tienen una tasa de mortalidad superior.

 

Se ha utilizado un sistema de trampeo que ha demostrado ser inocuo y su eficacia y que ha consistido en la captura en las inmediaciones de nidos activos con pollos con una red dho-gaza y un cimbel vivo de búho real.

 

El sistema consiste en una red de aproximadamente tres por tres metros que se dispone de forma vertical suspendida de dos palos metálicos fijados al suelo y en cuya base se ubica un ejemplar vivo de búho real a unos 50 metros del nido. Los milanos al ver al potencial depredador lo atacan y quedan enredados en la red, en la que quedan embolsados. Una vez instalada, la red se vigila a unos 300 metros de distancia para observar el comportamiento de las aves.

 

Dada la dificultad que conlleva la captura de ejemplares adultos, los intentos realizados en León y Palencia no han tenido éxito por lo que se ha decidido cambiar de técnica de captura en estas zonas. En estos momentos se han fijado puntos de alimentación para que las aves acudan a comer y puedan ser capturadas mediante trampas accionadas a distancia. Los puntos de alimentación están siendo monitorizados por cámaras de fototrampeo. Estos nuevos intentos se van a realizar durante los primeros días de verano, con el propósito de capturar y marcar dos nuevos ejemplares, uno en la montaña Palentina y otro en la zona de la Bañeza (León).