La Junta concede 45 licencias para el juego de las chapas en la provincia

Cuarenta establecimientos de localidades de la provincia y catorce de la propia capital podrán organziar durante el jueves, viernes y sábado Santo este juego de azar, prohibido el resto del año.

La Junta de Castilla y León ha autorizado para los próximos jueves, viernes y sábado de Semana Santa un total de 54 licencias para la celebración del juego de chapas. Cuarenta pertenecen a establecimientos de la provincia, mientras que 14 son de la propia capital.

 

No obstante, tres establecimientos están a la espera de presentar más documentación para que el permiso pueda llegar a tiempo y otros dos han sido denegados por no cumplir los requisitos.

 

Tordesillas lidera el ranking de los municipios de la provincia con más licencias. En total son siete los establecimientos que podrán organizar este popular juego de azar durante el fin de semana de la Pasión.

 

En Medina del Campo y en Laguna de Duero se han concedido tres permisos. Otras localidades son las de Alcazarén, Aldeamayor, Arrabal de Portillo, Carpio, Geria, La Seca, Herrera de Duero, Matapozuelos, Mayorga, Mojados, Nava del Rey, Olmedo, Quintanilla de Onésimo, Rueda, Torrelobatón, Tudela de Duero, Villabrágima, Villalón, Villanueva de los Caballeros y Zaratán.

 

La provincia de Valladolid es de toda Comunidad donde en más lugares se juega, seguida de León con 37. En toda Castilla y León, la consejería de Presidencia ha autorizado un total de 169 licencias. La Junta de Castilla y León es el único gobierno autonómico que regula la concesión de las autorizaciones y las condiciones para la organización del juego de las chapas mediante el Decreto 9/2002, de 17 de enero.

 

Su práctica tan sólo está autorizada durante jueves, viernes y sábado de Semana Santa, así como durante la celebración de las fiestas patronales en las localidades donde este juego se practique de forma tradicional. El decreto obliga a que necesariamente el objeto jugado sea “una cantidad líquida y cierta de dinero”, excluyéndose así animales, bienes muebles o inmuebles o su correspondiente valor económico.

 

El juego de las chapas consiste en que un jugador apuesta de forma voluntaria contra los demás jugadores presentes en el corro a que dos monedas -denominadas perras- queden en posición “de caras o de lises”, una vez que el apostante las lanza al aire.

 

Se puede practicar al aire libre o en un local cerrado. En el primero de los casos, no se podrá obstaculizar el tránsito de personas o vehículos, sin perjuicio de contar con las autorizaciones municipales precisas por ocupación de la vía pública. Además, no se podrá formar un corro para el juego de las chapas a menos de 100 metros de un centro educativo. La práctica del juego al aire libre sólo podrá realizarse durante las horas de luz natural.

 

En el segundo caso, el juego en un local, este deberá ser un establecimiento autorizado como de pública concurrencia y la sala deberá tener de ancho y de largo, como mínimo, el doble del diámetro del círculo trazado para su desarrollo. Podrán hacerse varios corros en un mismo local, siempre que cada corro se forme en una sala distinta y sólo durante las horas de apertura que permita la actividad.