La Junta aprueba un nuevo plan económico para impulsar la creación de empresas con más de 66 millones para tres años

El consejero de economía, Tomás Villanueva (Foto: E. P.)

Las prestaciones directas de servicios y asesoramiento beneficien a 11.500 emprendedores que podrán crear 8.000 nuevas empresas.

El Consejo de Gobierno de la Junta de Castilla y León ha aprobado un ‘Plan de Apoyo a la Creación de Empresas’ en el que se incorporan todas las medidas del Ejecutivo autonómico para favorecer y facilitar la creación de nuevas empresas.

 

Este plan desarrolla la ‘Ley de Estímulo a la Creación de Empresas en Castilla y León’. Este plan a tres años dispone de un presupuesto de 66,7 millones de euros, ampliable, con los que poder desarrollar 48 medidas previstas; se estructuran en cuatro programas fundamentales para fomentar el emprendimiento: el espíritu emprendedor, la formación de emprendedores, la racionalización y simplificación administrativa y, por último, el apoyo a la puesta en marcha, desarrollo y consolidación de los negocios.

 

 La Junta ha aprobado un ‘Plan de Apoyo a la Creación de Empresas’ que nace como desarrollo de la ‘Ley de Estímulo a la Creación de Empresas en Castilla y León’, que establece que la Consejería de Economía y Empleo impulsará y realizará la coordinación de las políticas y servicios de apoyo a las personas emprendedoras, en la Comunidad.

 

El Plan tiene un presupuesto de 37.396.049 euros para el año 2014 y para los tres años de vigencia cuenta con un total de 66.777.781 euros, cuantía total que se verá incrementada una vez que se puedan incorporar los fondos europeos correspondientes a la programación 2014-2020.

 

Este plan cuenta con 48 medidas que se estructuran en cuatro programas fundamentales para fomentar el emprendimiento: el espíritu emprendedor, la formación de emprendedores, la racionalización y simplificación administrativa y, por último, el apoyo a la puesta en marcha, desarrollo y consolidación de los negocios.

 

El Plan prevé que las medidas de sensibilización lleguen a 18.000 personas, y que las prestaciones directas de servicios y asesoramiento beneficien a 11.500 emprendedores que podrán crear 8.000 nuevas empresas.

 

Entre las nuevas medidas que pone en marcha el plan, destaca la creación de ‘Laboratorios de Proyectos Emprendedores en la Universidad’ con el objetivo de dar lugar a posibles nuevas empresas de base tecnológica.

 

El programa consiste en formación especializada, ‘mentorización’ y servicios complementarios para la transformación de proyectos fin de curso en oportunidades de negocio. Otra de las medidas es la puesta en marcha de ‘Talleres de Gestión Eficiente para la Consolidación de Nuevas Empresas’ que implica ofrecer formación especializada en todo lo necesario para la gestión exitosa de una empresa creada.

 

La tercera nueva medida es la ‘Oficina del Emprendedor’ que será un servicio especializado dentro de la ADE, de apoyo al proceso de puesta en marcha de una empresa por técnicos especializados, e implicará la asignación de un agente de acompañamiento. La cuarta nueva medida supone la puesta en marcha del servicio ‘ADE 2020’ que tiene como objetivo el desarrollo de 20 empresas innovadoras hasta 2020 a través de acciones de formación, acompañamiento y de búsqueda de financiación.

 

La última nueva medida es la puesta en marcha de financiación de pequeños proyectos empresariales con préstamos a largo plazo y coste cero con garantías limitadas a través de ‘Microcréditos para Emprendedores’.

 

El Plan tiene como objetivo general la expansión de la capacidad emprendedora, el emprendimiento de calidad a través de una la economía del conocimiento, el aprovechamiento de las oportunidades de mercado, el despliegue de proyectos tecnológicamente avanzados, el impulso de actividades de alto potencial de crecimiento, y la proyección de empresas ética y socialmente responsables.  Además de la puesta en marcha de apoyos públicos y financiación privada que hagan viable los nuevos proyectos, así como un marco legislativo y administrativo eficaz.

 

Además de Castilla y León, País Vasco, Navarra, Galicia y Madrid cuentan con instrumentos globales de apoyo al emprendimiento.