La Junta anima a los empresarios de Valladolid a aprovechar la Lanzadera Financiera

El viceconsejero de Economía y Competitividad, Carlos Martín Tobalina, ha mantenido esta mañana un encuentro con empresarios de Valladolid con la finalidad de explicarles las medidas de apoyo al tejido productivo puestas en marcha por la Junta con el objetivo de favorecer la generación de riqueza y la creación de empleo.


 

La Lanzadera Financiera es el instrumento de colaboración público-privada impulsado por el Gobierno autonómico con la participación de 16 entidades para prestar apoyo financiero a todo proyecto viable que quiera desarrollarse en Castilla y León. La ADE pone al servicio de las empresas hasta 45 productos –entre los que destacan préstamos, subvenciones, avales, bonificación de intereses y aportación al capital–, que pueden ser combinados con financiación bancaria si la iniciativa lo requiere.

 

El objetivo es ofrecer una respuesta ágil y personalizada a las necesidades de cada emprendedor, para lo cual las solicitudes se tramitan a través de una plataforma informática que facilita una gestión rápida y sencilla.

 

Durante la jornada informativa celebrada hoy en la Delegación Territorial de la Junta, en la que han participado más de 125 responsables de empresas de la provincia, el viceconsejero de Economía y Competitividad ha animado a los empresarios a utilizar esta herramienta y ha repasado los buenos resultados que está aportando en apenas seis meses de andadura. En concreto, desde su puesta en marcha el 12 de enero, ha financiado ya el 83,9 % de los proyectos recibidos en Castilla y León, que ascienden a 1.183 por un importe de 687 millones de euros.

 

 

La Lanzadera ha financiado el 85 % de los proyectos de Valladolid

 

En la provincia de Valladolid, las solicitudes recibidas en la lanzadera se elevan a 240 y están cuantificadas en 47,9 millones de euros. Se estima, además, que la suma de estos recursos generará una inversión inducida de 97,3 millones y permitirá crear o consolidar 3.479 empleos. Cabe destacar que más de la mitad del montante demandado (25,7 millones) tiene como finalidad la inversión; un 25,8 % la cobertura de necesidades de circulante (12,3 millones); 6,4 millones se han solicitado para ambos fines y sólo 3,4 millones para acometer un proceso de reestructuración.

 

El balance de funcionamiento de la Lanzadera Financiera en la provincia vallisoletana también es positivo. El 85 % de los proyectos han conseguido la financiación requerida y más de un 13 % se encuentran en fase de estudio. Quince iniciativas han recibido asesoramiento; dos de los proyectos presentados ha sido considerado no viables y sólo uno ha desistido.

 

Por sectores, destacan las solicitudes en servicios con 57 proyectos, seguido por comercio con 53 solicitudes. A continuación se encuentran el sector agroalimentario con 37, y la hostelería, donde se inscriben 24 peticiones.

 

62,1 millones de euros en ayudas ya disponibles para empresas y autónomos

 

Entre los últimos productos incorporados a la Lanzadera Financiera figuran diez líneas de ayudas por un importe global de 62,1 millones. Más del 54 % de la cuantía total (33,6 millones) está dirigido a apoyar proyectos de innovación y un 37,8 % a inversión y creación de empresas, mientras que se consignan cinco millones para internacionalización. Todas ellas están cofinanciadas con el Fondo Europeo de Desarrollo Regional (Feder).

 

Las últimas cinco líneas, publicadas la semana pasada en el Boletín Oficial de Castilla  y León (BOCYL) suman 18,1 millones de euros. Diez millones se destinan a impulsar la investigación y el  desarrollo regional de pymes y micropymes, una partida que se refuerza con otra de 1,6 millones para los Cheques Innovación, que cubren gastos de consultoría para la implantación de tecnologías vinculadas a la industria 4.0 o de asistencia para la obtención de patentes.

 

La transferencia a las empresas del conocimiento incubado en universidades, centros tecnológicos y otros organismos dedicados a I+D+i se incentiva con un programa dotado con 2,5 millones. Por último, se instrumentan dos programas con dos millones cada uno orientados a la digitalización industrial: uno dirigida expresamente a las compañías de Tecnologías de la Información y la Comunicación (TIC) y otro a favorecer la implantación de soluciones tecnológicas en el sector productivo en general.

 

A las líneas anteriores hay que añadir las dirigidas a apoyar el nacimiento de nuevos negocios impulsados por autónomos y por pequeñas y medianas empresas (pymes) así como a promover iniciativas de crecimiento y modernización industrial, dotadas con 23,5 millones, disponibles desde finales de junio.

 

Para investigación, desarrollo e innovación (I+D+i) se reservan 15,5 millones destinados a financiar a grandes empresas con proyectos estratégicos de elevado componente innovador e impacto socioeconómico y a iniciativas de investigación y desarrollo en cooperación con otros socios. Por último, la ADE consigna 5 millones para favorecer la internacionalización de las empresas y financiar sus iniciativas de promoción exterior, participación en licitaciones internacionales e implantación en mercados exteriores.