La irrupción de Decathlon amenaza la estabilidad del comercio de Valladolid

La apertura de Decathlon en Arroyo de la Encomienda el próximo mes de diciembre abre un tremendo signo de alarma en el comercio del deporte en Valladolid que mira con lupa los dudosos movimientos de este gigante especializado en artículos para la práctica deportiva.

"El varapalo llega en el inicio de las temporadas, cuando tiran los precios en equipamientos para el curso escolar en chandalls, mochilas o zapatillas de deporte, todo ello con sus artículos de una calidad más que dudosa", apunta a TRIBUNA un comerciante vallisoletano que critica el aterrizaje del gigante Decathlon.

 

Su política de precios, basada esencialmente en la marca blanca de una importante gama de artículos, es toda una amenaza para el comercio de Valladolid mucho más cercano en el trato con los clientes y cuidadoso en la selección de productos de calidad. "Decathlon es un hipermercado del deporte con precios bajos donde te puedes encontrar de todo, pero si quieres algo realmente decente sus precios son los mismos que en cualquier tienda", añade.

 

Enrique Gago, propietario de Deportes La Catedral, cree que la llegada de Decathlon se “notará en un primer momento”. No obstante, dice que el producto que trabajan ambos negocios “es muy diferente” y asegura que su comercio ofrece “una mejor atención postventa” que cualquiera de las grandes superficies deportivas.

 

Por su parte, Julián González, de Deportes Halcón, opina que la incidencia será algo mayor que las tiendas que Decathlon ya tenían en el centro de la ciudad y en Vallsur, que apenas ha tenido repercusión en su negocio. Asimismo, González argumenta en “la proximidad, la cercanía y la atención personalizada y especializada” las bazas de su comercio frente a la llegada de Decathlon.

 

"Nuestros empleados llevan mucho tiempo trabajando en este sector", comenta a este periódico otro empresario vallisoletano para advertir de la política de contrataciones de Decathlon. La compañía apuesta por dar empleo a jóvenes sin garantizar su continuidad en el puesto de trabajo, asumiendo de esta forma una rotación de personal constante.

 

Decathlon se defiende y argumenta la creación de 130 puestos de trabajo y la dinamización que su llegada a Valladolid ofrece. "Fomentará la práctica deportiva entre los vallisoletanos, ofreciéndoles una variedad de productos y servicios entre más de 65 deportes, entre los que destacarán las secciones de montaña, caza, equitación, golf y deportes colectivos", dice Decathlon en un comunicado enviado a este periódico.

 

"Decathlon supone para los ciudadanos de Valladolid una gran oportunidad laboral, ofreciéndoles además, una formación continua; potenciando su autonomía, capacidad de iniciativa y atención al cliente", añade. "En cuanto a la política de recursos humanos, los empleados de Decathlon gozan de una proyección profesional a largo plazo, ya que la mayoría de los puestos directivos de la empresa provienen de la cantera de trabajadores", concluye la compañía.

 

Sin embargo la realidad es concluyente en cuanto al impacto de una superficie de estas características y la destrucción de empleo y negocio que puede generar para los tiendas tradicionales o los comercios especializados en el deporte que tendrán enfrente un complicado competidor.