La inmensidad de Tierra de Campos a vista de pájaro

La Casa Rural Campo y Lumbre de la localidad vallisoletana de Benafarces ofrece durante sus fiestas patronales la posibilidad de volar en paramotor.

Cae la plomiza tarde en Benafarces. El municipio en la raya histórica de Zamora y Valladolid apura sus últimas horas de fiestas dedicadas a San Tirso. El calor va remitiendo, pero aún achucha sobre las rastrojeras. Los componentes del Club de Paramotor de la vecina ciudad de Toro preparan el material.

 

La casa rural Campo y Lumbre, en colaboración con el Centro de Iniciativas de la localidad, han acercado hasta esta pequeña población la posibilidad de sentirse como un pájaro y volar, en un paramotor biplaza, por encima de este municipio y otras poblaciones vecinas.

 

Ajustarse el casco, ceñirse los cinturones de seguridad. El motor ruge y la hélice hincha el parapente. Un poco de velocidad y en unos instantes se coge altura para disfrutar de una experiencia inolvidable. La anchura de castilla a vista de pájaro; una sensación de libertad que aún se intensifica cuando el motor para y comienza el vuelo libre. Tres paramotores surcan el azul del cielo y abajo dejan los amarillos campos ya segados.

 

A un lado, Benafarces; al otro lado Villalonso, con su joya de Castillo, sirviendo de frontera entre las tierras vallisoletanas y sus vecinas de Zamora. Son minutos de gozo para los sentidos, pero todo lo bueno termina y el aterrizaje es perfecto. En nuestra retina y en nuestra cámara se agolpan estas imágenes difíciles de olvidar.

Noticias relacionadas