La IGP del Garbanzo de Fuentesaúco afronta la presente campaña con "buenas expectativas de producción"

Nicolás Armenteros, director técnico de la IGP Garbanzo de Fuentesaúco, ha cifrado en unas 300 toneladas la producción que se puede alcanzar.

La Indicación Geográfica Protegida (IGP) del Garbanzo de Fuentesaúco, que engloba a 22 localidades del suroeste de la provincia de Zamora, afronta la presente campaña con "buenas expectativas de producción", a pesar de las escasas lluvias de la primavera, y con la confianza de vender toda la cosecha ya que lleva más de medio año sin existencias de producto certificado.

 

Así lo ha explicado el director técnico de la IGP Garbanzo de Fuentesaúco, Nicolás Armenteros, quien ha cifrado en unas 300 toneladas la producción que puede alcanzar esta leguminosa en la presente campaña, si bien la cantidad final dependerá de la evolución de la climatología en las próximas semanas, donde la premisa básica es no superar los 32-33 grados de temperatura, el "límite" para un óptimo llenado de la vaina.

 

Armenteros ha sumado al peligro de esos "golpes de calor" las precipitaciones en forma de piedra o granizo, si bien ha considerado que las lluvias de estos días tampoco vendrán mal a la planta, que, no obstante, hubiera necesitado más agua en los meses de floración.

 

"La cosecha, en principio, está bastante bien presentada", ha considerado el director técnico de la IGP, quien ha apuntado además a que el ciclo del garbanzo está "bastante avanzado" de modo que algunas parcelas se podrán empezar a cosechar ya en las últimas de julio, si bien lo normal es que esta leguminosa se recolecte desde mediados de agosto.

 

Además, a diferencia de lo que ha ocurrido con otros cultivos tradicionales de Castilla y León, como los cereales, que se han visto muy afectados por el prolongado invierno y por la sequía de la primavera, la planta del garbanzo se ha defendido "bastante bien", ya que el volteo de la tierra y labores de fondo que se realizan en invierno hacen las veces de almacén de agua que permite a la planta hidratarse en épocas secas.

 

Dicho esto, Armenteros ha reconocido que si hubiese llovido en mayo el año "sería excelente" e, incluso, "extremadamente bueno", si bien ha insistido en que la campaña se presenta como "bastante buena" con parcelas con entre 700 y 750 kilos por hectárea.

 

Según sus datos, este año se han destinado unas 400 hectáreas para la producción del tradicional garbanzo de Fuentesaúco, cifra similar a la de últimos 3 o 4 años, tras el incremento de superficie que se produjo en 2010.

 

PRECIO RAZONABLE

 

"Tenemos la expectativa de venderlo todo porque no queda nada en el almacén, no queda producto de años atrás", ha concluido el director técnico de la IGP, quien espera también un "precio razonable" por esta tradicional leguminosa de la comarca zamorana de Fuentesaúco cuyo principal mercado es el nacional, principalmente desde Madrid, "donde es muy apreciada y funciona muy bien", al norte de España, con una producción "testimonial" en el extranjero.   

 

"El prestigio está en España, donde se valora el garbanzo de Fuentesaúco, fuera no tiene ese renombre", ha reconocido Armenteros, quien ha destacado en este sentido la apuesta de la IPG por una producción basada en la calidad y no tanto en la cantidad.

 

De cara al futuro, el director técnico de la IGP ha abogado por consolidar el uso de la semilla autóctona, que "estaba casi desapareciendo" hace años, al mismo tiempo que ha hecho un llamamiento a la Administración para que "tome cartas en el asunto" ante la proliferación de vendedores a granel que se aprovechan del prestigio del garbanzo de Fuentesaúco para vender su producto sin contraetiqueta, un hecho que, según ha lamentado, está limitando el crecimiento de los productores amparados en la indicación geográfica de calidad.

 

En estos momentos, ocho empresas envasadoras y almacenistas de Salamanca y Zamora se dedican al etiquetado del verdadero garbanzo de Fuentesaúco con la garantía del Consejo Regulador.