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La hostelería de Valladolid pasó “los peores enero y febrero en mucho tiempo”

Ciudadano, gente

El presidente de la Asociación de Hosteleros de la ciudad lo achaca en parte a la ausencia de Pingüinos, aunque se ha mostrado positivo por el buen tiempo de estos días.

La hostelería de Valladolid no pasa por su mejor momento. No solo por la maldita crisis, que también, sino porque esta época del año es aquella que los dueños de bares y restaurantes tienen marcada en rojo en el calendario como una de las peores. De poco sirve el buen tiempo que estos días se ha dejado ver en la ciudad y provincia.

 

“Enero y febrero han sido dos meses horrorosos”, comienza Jaime Fernández, presidente de la Asociación de Hostelería de Valladolid. “En enero se ha notado muchísimo la ausencia de Pingüinos, después de Reyes ha habido un bajón tremendo. Febrero siempre es malo, pero el de este año ha sido... Puf”, exaspera Fernández, que en todo caso se muestra algo más optimista con la oleada de mesas y sillas, transformadas en terrazas, que se han echado estos días a la calle con el sol en el cielo.

 

“En este sentido la valoración es positiva, sobre todo después de estos dos meses que han sido los peores de hace mucho tiempo en la hostelería de Valladolid, muy negativos. El buen tiempo en marzo al menos ha hecho que la gente se anime”.

 

¿Pero y por qué este bajón de comienzo de año, si desde todos lados ya se vende una supuesta recuperación económica y la meteorología tampoco ha sido especialmente inclemente en Valladolid? “No lo entendemos. A nivel de proveedores, que son los que marcan la pauta, me han comentado que han tenido un bajón de ventas importante. Habrá locales que se salven de manera puntual, pero no puedes esperar que un día te salve la semana. Ha sido nefasto, nefasto, nefasto”, vuelve a suspirar Fernández.

 

En el horizonte, la nueva ordenanza de terrazas que hace apenas unos días aprobó en Junta de Gobierno el Ayuntamiento de Valladolid, a la espera de ser publicada para que entre en vigor, si bien el presidente de los hosteleros reconoce que “tampoco varía mucho respecto a lo que ya había”.

 

“A partir de ahora no van a mirar por número de sillas y mesas sino por espacio, unas podrán ser fijas todo el año... Nos hubiera gustado que estuviera ya para estos días de sol, pero no ha sido así y hemos tenido que funcionar con planes del año pasado”, concluye. ¿La mala noticia? Que según las previsiones, este islote de primavera se quedará solo en eso, un islote, y el frío volverá parcialmente a Valladolid.