La Guardia Civil procede a la detención de una persona por dos denuncias falsas y un robo

Denunció en dos ocasiones que le habían robado las máquinas recreativas de un bar que regenta en Tiedra.

La Guardia Civil del Puesto de Mota de Marqués, en la mañana de este martes procedió a la detención de F.J.N.M., de 40 años de edad, como autor de los delitos de dos denuncias falsas y un robo.

 

El ahora detenido por la Guardia Civil interpuso sendas denuncias en el  Puesto de la Guardia Civil de Mota del Marqués los día 13 de febrero y 22 de marzo en las que reflejaba como autores desconocidos tras le habían robado la recaudación de las máquinas tragaperras.

 

Es de destacar que en su día los supuestos robos tuvieron repercusión social al estar publicados en un medio de comunicación social, creando malestar e inseguridad entre los vecinos de la localidad.

 

Se publicó que le retuvieron tanto a él como a su hijo de 11 años a punta de cuchillo mientras asistían en vivo al asalto de su propio establecimiento, cuando acababa de cerrar sus puertas y salió a la calle a tirar la basura. «Cuando volvía apareció de la nada un tío encapuchado, me puso un cuchillo al cuello y me obligó a entrar», enseguida se sumaron otros dos hombres, también encapuchados, que le obligaron a cerrar la puerta por dentro. Pero es que en el local estaba el hijo del hostelero. «El niño estaba viendo la tele y le obligaron a subir el volumen para que no se oyeran los ruidos desde fuera». Luego invitaron a padre e hijo a permanecer sentados junto al ladrón que portaba el cuchillo.

 

«Nos dijeron que estuviéramos tranquilos y que no hiciéramos nada porque solo venían a por el dinero». Y así lo hicieron. Las víctimas vieron cómo dos de los encapuchados forzaban «en menos de un minuto la máquina tragaperras con dos destornilladores» y luego exigieron al hostelero que se metiera dentro de la barra para vaciar la recaudación de la caja.

 

«Me dijeron que fuera con las manos a la vista, y así lo hice; luego cogí el cajetín y volqué el dinero en una bolsa que me pusieron desde el otro lado de la barra», continúa Javier, quien reconoce que «no te puedes enfrentar a tres tíos que eran como tres armarios empotrados, que llevaban un cuchillo e iban encapuchados y que tenían ahí a mi hijo».

 

Los ladrones, una vez reunido el botín –170 euros de la caja y 900 de la tragaperras–, «se fueron sin más». En la calle les esperaba un coche y con él huyeron antes de que llegara la primera patrulla de la Guardia Civil. «No nos ataron ni nada, simplemente se marcharon», concluye el afectado””.

 

La Guardia Civil tras culminar las pertinentes gestiones de investigación, con una inspección ocular y un estudio minucioso del informe técnico y toma de manifestación, lograron detectar varias incongruencias en su manifestación, aportando indicios que desmontaban su versión, reconociendo, el detenido, finalmente la autoría de los hechos delictivos.

 

La Guardia Civil instruye las correspondientes diligencias y procede a poner a disposición judicial al detenido.