La Guardia Civil imputa a un joven por delitos de coacción de menores en una red social

La Guardia Civil, en el marco de la Operación 'RETES', ha imputado a una persona que responde a las iniciales de G.R.A.R., natural de Barakaldo (Vizcaya) y de 25 años de edad, como presunto autor de un delito de corrupción de menores por presuntamente coaccionar a menores a través de una red social para que le enviaran fotografías personales de contenido sexual.

Los agentes iniciaron la investigación el 11 de septiembre de 2013, después de que el padre de una de las víctimas menores interpusiera una denuncia por un posible delito de corrupción de menores a través de la técnica del grooming o acoso sexual por Internet, según informó la Guardia Civil en nota de prensa.

Posteriormente, y tras las pesquisas llevadas a cabo por la Guardia Civil, se dedujo que G.R.A.R., con antecedentes policiales de la naturaleza delictiva descrita y que se halla actualmente cumpliendo pena de prisión por delitos similares, estaría presuntamente involucrado en estos hechos.

En cuanto al modus operandi empleado por el presunto autor, según informó la Guardia Civil en nota de prensa, se centraba en que G.R.A.R., a través de la red social Tuenti, se comunicaba primero con potenciales víctimas, todas chicas, haciéndoles creer que era otro menor de edad para ganarse la confianza de su víctima.

Seguidamente, conseguía engañarlas hasta conseguir sustraer sus perfiles y las contraseñas de sus perfiles de la referida cuenta para, posteriormente presionar y coaccionar a sus víctimas por la obtención del perfil para que éstas les enviaran fotografía de sus partes íntimas y se las enviara.

Ante la negativa de las víctimas, las amenazaba con utilizar su perfil para remitir cualquier tipo de correo electrónico obsceno a algunos de los contactos de los propios perfiles de Tuenti de ellas, lo que presuntamente hizo en numerosas ocasiones para que accedieran a sus pretensiones, remitiéndoles videos o fotografías personales de contenido sexual.

Asimismo, durante la investigación la Guardia Civil pudo comprobar y conocer que existían más víctimas de G.R.A.R., en concreto, cuatro menores, todas residentes en la isla de Gran Canaria, que "ni siquiera habían comunicado a sus tutores y progenitores los hechos descritos".

En este sentido, la Guardia Civil apuntó que presuntamente el autor de los hechos aprovechaba su lejanía territorial, ya que residía en Vizcaya, con la intención de no ser vinculado a tales hechos.

Ante estos hechos, el 4 de noviembre de este año, y con el exhorto judicial del Juzgado de Instrucción Número 2 de Gernika-Lumo, en Bizkaia, componentes de la Guardia civil desplazados desde Gran Canaria procedieron a la entrada y registro en el domicilio paterno de G.R.A.R., en la localidad de Bermeo, donde se encontró numeroso material informático y de comunicación que ha servido a los investigadores para esclarecer estos casos de grooming.

La Guardia Civil no descarta la existencia de más víctimas de los hechos descritos, que por diferentes circunstancias no han querido ponerse en contacto con los investigadores aunque animan a las mismas a que comuniquen los hechos en dependencias oficiales.

La investigación ha estado tutelada por el Juzgado de Primera Instancia e Instrucción Nº 1 de Arucas, en Gran Canaria, y ha sido ejecutada por la Unidad Orgánica de la Policía Judicial de la Comandancia de Las Palmas de Gran Canaria, con el apoyo de las unidades similares de las Comandancias de Madrid y Bilbao.

Finalmente, la Benemérita recuerda que el 'Grooming' consiste en un comportamiento delictivo, que podría traducirse como "engatusamiento", y que ha sido tipificado como delito recientemente en la reforma del Código Penal del 2010, ya que consiste en la realización de una estrategia deliberada, por parte de un adulto, para ganarse la confianza de un menor a través de la red Internet con el fin de crear una primera conexión emocional o vínculo de amistad, para disminuir posibles inhibiciones o reticencias del menor, siendo el fin último iniciar una relación sexual, primero virtual y después física.