La Guardia Civil descubre que el responsable de un coto en Moratalla (Murcia) envenenaba animales para eliminar alimañas

La Guardia Civil Esclarece El Uso Ilícito De Veneno En Un Coto De Caza De Morata
La Guardia Civil ha abierto diligencias al responsable de un coto en Moratalla tras descubrir que es el presunto responsable de haber ocultado cebos con veneno altamente tóxico, tanto para personas como para animales y cuyo uso se encuentra prohibido en la Unión Europea, ocasionando la muerte a animales con el fin de eliminar alimañas.
MURCIA, 9 (EUROPA PRESS)



Tras realizar indagaciones con vecinos de la zona se ha podido constatar la muerte de varios animales domésticos y de guarda de ganado en años anteriores, los cuales en su día no fueron denunciados ante la Guardia Civil. Igualmente, consta otro episodio de uso de venenos en el año 2009 en el citado coto, confirmado por la Consejería de Agua, Agricultura y Medio Ambiente de la Región de Murcia.

En el marco de la operación 'Cebos', los agentes han hallado fallecidos cuatro perros. En noviembre de 2014, guardias civiles especializados del Servicio de Protección de la Naturaleza (Seprona) iniciaron la operación tras detectar la aparición de un can supuestamente envenenado en un coto de caza intensiva de Moratalla.

Los agentes activaron el protocolo previsto anta hallazgos de cebos o animales supuestamente envenenados, retirando el cadáver del animal y remitiéndolo al Centro de Recuperación de Fauna Silvestre 'El Valle', en Murcia, para la práctica del correspondiente análisis toxicológico, que dio resultado positivo de un sustancia utilizada antiguamente como plaguicida, denominado metamidofós, en índices superiores al 95%.

Ante la evidencia de uso de venenos altamente tóxicos para animales y personas en el coto de caza, los investigadores solicitaron el apoyo del Grupo Cinológico y de Remonta de la Guardia Civil en Madrid, que se sumó a la operación con un perro adiestrado en la detección de venenos.

Fruto de la inspección realizada por el can especializado en detección de veneno y su agente guía se detectó, de forma inequívoca, la aparición de supuesto veneno en el paraje denominado Rincón de Don Esteban, en una zona oculta bajo piedras fácilmente movibles. En la zona marcada por el perro de la Guardia Civil se halló una perdiz muerta, supuestamente colocada de forma estratégica como cebo, para ser consumida por alimañas de la zona.

Siguiendo con el protocolo establecido, el cebo supuestamente envenenado hallazgo también fue remitido al Centro de Recuperación de Fauna Silvestre 'El Valle'.

Su análisis arrojó resultados positivos esta vez en carbofurano, en índices superiores al 90%, tratándose de un pesticida de amplio espectro, altamente tóxico tanto para humanos como para animales, siendo ésta una de las materias activas mas utilizadas en Europa para el envenenamiento de animales domésticos y silvestres mediante el uso de cebos envenenados.

Igualmente, el pasado mes de junio, un ciudadano interpuso una denuncia en la que informaba del hallazgo de dos canes de tamaño medio, supuestamente envenados, en el coto de caza objeto de la investigación.

El informe inicial elaborado por personal veterinario constata la muerte por envenenamiento según sintomatología, por lo que se procedió a la recogida de muestras de los mismos y su remisión para correspondiente análisis toxicológico en búsqueda de venenos.

Tras obtener todos los indicios necesarios, durante los últimos días se ha localizado e investigado al responsable del coto de caza intensiva de Moratalla, al que se le han instruido diligencias como presunto autor de delito relativo a la protección de la flora, la fauna y animales domésticos, por el uso continuado de venenos altamente tóxicos y prohibidos, habiendo producido la muerte de al menos cuatro animales.

PRÁCTICA QUE SE HA REDUCIDO EN ÚLTIMOS AÑOS La práctica de colocación de cebos envenenados en cotos de caza se ha reducido considerablemente en los últimos años, especialmente por encontrarse tipificado como delito en el Código Penal.

Históricamente se ha utilizado para el control de alimañas, considerando como tal cualquier animal que pudiera perjudicar el número de especies cinegéticas de interés para los cazadores.

Los autores de este tipo de hechos pueden incurrir en un delito relativo a la protección de la flora, fauna y animales domésticos, recogido en el vigente Código Penal y castigado con penas de prisión de cuatro meses a dos años o multas de ocho a veinticuatro meses y, en cualquier caso, la inhabilitación especial para el ejercicio del derecho a cazar por tiempo de uno a tres años.

Las diligencias instruidas han sido remitidas al Juzgado de 1ª Instancia e Instrucción número 3 de Caravaca de la Cruz.

El carbofurano y el metamidofós son sustancias altamente tóxicas y muy potentes, utilizadas hace años como pesticida y plaguicida organofosforados respectivamente, y de uso prohibido desde el año 2007 mediante Decisión de la Unión Europea.

Se trata de un método masivo que puede causar la muerte, en un breve espacio de tiempo de un número elevado de ejemplares de diferentes especies.

Unido estrechamente a la condición de masivo está la de ser un método no selectivo, por lo que no permite seleccionar las especies diana a las que va dirigido. Cualquier animal, entre ellos especies amenazadas y animales domésticos, puede resultar intoxicado por la ingesta del veneno, incluido el hombre.