La gasolina y el gasóleo, un 3,6% más baratos que en la Semana Santa de 2013

Surtidor de la nueva gasolinera 'low cost' en Salamanca.

 Los precios de la gasolina y del gasóleo se sitúan en los días previos al inicio de Semana Santa en niveles un 3,6% y 3,1%, respectivamente, inferiores a los de las festividades del año pasado, celebradas a finales de marzo.

En concreto, el litro de gasolina cuesta 1,399 euros, lo que supone apenas un incremento de 0,1 céntimos con respecto al precio marcado una semana antes. Este combustible lleva cinco semanas por debajo del umbral de los 1,4 euros. Los datos de la UE, que han sido recabados este lunes, sitúan además en 1,319 euros el litro el precio medio del gasóleo, el mismo nivel que hace una semana. Este precio es el segundo más bajo del año, por detrás de los 1,314 euros marcados a mediados de marzo. La Dirección General del Tráfico (DGT) calcula que a lo largo de este fin de semana y de la Semana Santa se producirán 12,5 millones de desplazamientos de vehículos.

 

El precio actual de la gasolina es un 0,5% inferior a los 1,407 euros con los que había iniciado el año, mientras que en el caso del gasóleo se sitúa un 2,8% por debajo al registrado en el arranque de 2014. En el escenario actual, llenar un vehículo de gasolina con un depósito medio de 55 litros de capacidad cuesta 76,9 euros, tres euros menos que antes de la Semana Santa de hace un año, frente a los 72,5 euros que requiere el llenado del depósito de un vehículo de gasóleo, 2,4 euros menos.

 

El abaratamiento del gasóleo se da a conocer en un momento en el que el barril de crudo Brent, de referencia en Europa, se encarece en un dólar, hasta 107 dólares, mientras que el Texas 'sweet light' se sitúa en 103 dólares, cuatro dólares más que hace una semana. 

 

Los carburantes siguen costando en España menos que en la media de la UE, donde el litro de gasolina asciende a 1,538 euros y a 1,572 euros en la zona euro. Por su parte, el precio del litro de gasóleo asciende a 1,407 euros de media en la UE de los 28 y a 1,385 euros en la zona euro. El menor nivel de precios finales con respecto a los países del entorno se debe a que España, pese a las subidas del IVA, a los mayores impuestos autonómicos y a los nuevos gravámenes al biodiésel, sigue contando con una menor presión fiscal.