La Fundación Baloncesto Valladolid se desliga del consejo de administración del club

Esta semana, previsiblemente el miércoles o el jueves, Mike Hansen se convertirá en presidente del Club Baloncesto Valladolid después de casi dos meses de incertidumbre. Su llegada irá acompañada del discutido Javier Baró como responsable de la gestión y la salida del Patronato Fundación Baloncesto Valladolid.

Ha sido el propio Patronato quien ha querido desligarse de la responsabilidad en la gestión del Club Baloncesto Valladolid y su propuesta se hará efectiva en las próximas fechas. El miércoles (19.00 horas) se reunirá el consejo de administración del club y, posiblemente, el jueves será la presentación de Mike Hansen como nuevo presidente.

 

Para ello ha sido necesario hilar muy fino con diversos aspectos legales. Principalmente desligar a la Fundación Baloncesto Valladolid de la gestión del club, por expreso deseo de los patronos que no quieren ser corresponsables de esta nueva etapa. Una especie de camino libre para Hansen y su equipo de trabajo con los órganos de gobierno perfectamente delimitados; la Fundación por un lado y el club por el otro, aunque la primera sea la propietaria al 95% de las acciones del Valladolid Club Baloncesto.

 

El consejo de administración del club está formado ahora por tres organismos con sus correspondientes representantes: Fundación Baloncesto Valladolid (Juan Vela); Club de Empresas y Deporte (Donato del Ama) y Ayuntamiento (Modesto Mezquita). Del mismo saldrán la Fundación y el Club de Empresas, que se encuentra en proceso de liquidación. Entrará Hansen como persona física, y el nuevo presidente añadirá nombres a su junta directiva aunque también va a contar con directivos actuales como Saúl Hernández y Luis Gil.

 

En esta especie de batalla interna en el seno del club se ha adoptado una decisión salomónica para que Fundación y club caminen por caminos diferentes respetando el espacio de cada uno. La Fundación seguirá con su objeto social de la promoción del deporte y la puesta en marcha de nuevos proyectos, como la denominada Ciudad del Baloncesto que se pretende crear en los terrenos anexos al polideportivo Pisuerga. El club, por su parte, se mantendrá centrado en su actividad profesional con el primer equipo y la cantera.

 

Mike Hansen incorporará a personas de su confianza, como Javier Baró. Convertido en el principal elemento de discordia que ha retrasado la llegada del ex jugador a la presidencia, la figura de Baró ha pasado por varias etapas: primero iba como persona de confianza de Hansen; después pasó al estado de directivo a secas y finalmente tendrá un cargo remunerado, al igual que tuvo en el Club Balonmano Valladolid cuando fue gerente y cuya gestión arrastró una deuda de 750.00 euros