La Fundación Aldaba-Proyecto Hombre de Valladolid se ocupó de 3.186 personas en 2015

JORGE IGLESIAS

La Fundación hizo especial hincapié en los jóvenes con su Proyecto Joven con un total 117 usuarios atendidos. Lo que implica un 25% más respecto al 2014. 

Fundación Aldaba-Proyecto Hombre atendió en 2015 a 3.186 personas en la provincia de Valladolid, según consta en su Memoria presentada este miércoles, en la que se enfatiza la atención a los más jóvenes, entre los que destaca el consumo de cannabis y alcohol.

 

En este sentido, la directora de la Fundación, María Paz de la Puente, ha criticado la "incoherencia" social existente sobre estas sustancias, pues "se frivoliza" acerca de su consumo y se resta importancia a los riesgos que conllevan, especialmente en estos rangos de edad.

Durante el pasado año se desarrollaron 29 proyectos con una financiación aproximada de 446.000 euros, 16 en el área de prevención y 13 en tratamiento y reinserción.

 

En la Memoria de 2015, Fundación Aldaba-Proyecto Hombre ha destacado algunas de sus líneas de trabajo, como el Centro de Día que ofrece respuestas terapéuticas, formativas, ocupacionales y de inserción a drogodependientes en riesgo de exclusión, al hilo de lo cual el Programa FaZ atiende a aquellos que además presentan enfermedad mental, cerca del 60 por ciento de los consumidores habituales.

 

Asimismo, se han firmado convenios con ocho empresas para la intermediación laboral de estas personas, las cuales han podido realizar, asimismo, prácticas en cinco empresas. Por otro lado, 30 personas de equipos directivos de empresas de Palencia, Segovia y Valladolid han participado en la prevención de riesgos laborales asociados al consumo de drogas.

 

En materia de prevención de la violencia, se han desarrollado talleres de sensibilización para adolescentes y jóvenes en el que han tomado parte 18 jóvenes y seis padres, al tiempo que se ha colaborado con el Modelo de Atención Integral a las Víctimas de Violencia de Género de la Consejería de Familia e Igualdad de Oportunidades.

 

Por lo que se refiere al Programa de Intervención con Agresores (PRIA), que se realiza en colaboración con el Centro de Inserción Social del Centro Penitenciario de Valladolid, ha contado con la participación de 26 personas.

 

ATENCIÓN A JÓVENES

 

Para la atención específica a adolescentes y jóvenes con consumos problemáticos de drogas, la Fundación Aldaba-Proyecto Hombre cuenta con el Proyecto Joven, el cual ha registrado un 25 por ciento más de atenciones en 2015 que en 2014, hasta alcanzar los 117 usuarios, la mayoría de los cuales llegó por demanda de las familias, si bien un 31,6 por ciento fue enviado por el sistema judicial.

 

El perfil de estas personas es de una edad media de 17 años, que vive con sus padres o cónyuges y que consume cannabis y, sobre todo, alcohol. Asimismo, presenta problemas de inadaptación familiar, fracaso y absentismo escolar. El índice de retención fue del 70,6 por ciento y el tiempo medio de intervención de las altas terapéuticas fue de 10,5 meses, con un éxito superior al 90 por ciento, lo que supuso la disminución o desaparición del consumo, la recuperación de la normalidad familiar, el establecimiento de relaciones no consumidoras y la incorporación al sistema educativo o laboral.

 

En este sentido, De la Puente ha subrayado que la detección precoz "es fundamental" para minimizar los daños y garantizar el éxito terapéutico.

 

Por su parte, la coordinadora terapéutica Ana Macías ha enfatizado la importancia de la prevención, aunque ha advertido de que para que sea eficaz "es necesario el trabajo con las familias y el ámbito de ocio del joven".

 

La directora de la Fundación ha resaltado la "complejidad" del panorama actual, donde el perfil del drogodependiente ha abandonado el carácter marginal que tenía en décadas anteriores y presenta elementos "más discapacitantes y de mayor deterioro bio-psico-social", como enfermedad mental o pobreza, dificultades que "se incrementan en el caso de la mujer".

 

Por último, el presidente de Fundación Aldaba-Proyecto Hombre, Francisco Fernández, ha significado la importancia de apoyar este para mantener el proyecto, amén de las aportaciones institucionales que han sufrido reducciones por efecto de la crisis.

 

Así, Fernández ha recordado que se puede colaborar con aportaciones puntuales o bien como socio, además de participar como voluntario para la organización de eventos y actividades de sensibilización, la realización de programas de prevención en la empresa, apoyo en la incorporación laboral y, en el caso de sociedades, convertirse en "empresa amiga" de la Fundación.