La Fiscalía pide penas de cuatro años para dos presuntos traficantes detenidos en la 'Operación Triquina'

Se trata de dos vecinos de Medina del Campo y Pedrajas de San Esteban

Los vecinos de Medina del Campo y Pedrajas de San Esteban Héctor M.V. y Eduardo Javier S.V, respectivamente, serán juzgados el próximo jueves, día 16 de enero, en la Audiencia de Valladolid para responder de un presunto delito de tráfico de drogas con motivo de su detención en julio de 2010 en el marco de la entonces denominada 'Operación Triquina'.

 

Tanto Héctor como Eduardo Javier se exponen a una pena de cuatro años de prisión y, por el mismo orden, al pago de multas por importe de 1.000 y 4.000 euros, según el escrito de calificación provisional del Ministerio Fiscal al que tuvo acceso Europa Press en fuentes jurídicas.

 

Los hechos se remontan a julio de 2010 y se circunscriben a la 'Operación Triquina' practicada por la Guardia Civil en diferentes puntos de la provincia vallisoletana, concretamente en las localidades de Medina del Campo, Olmedo, Pedrajas de San Esteban e Íscar, y que se saldó entonces con la detención de casi una decena de presuntos implicados.

 

En ese escenario se detuvo el día 14 de julio al joven Héctor M.V, vecino de Medina del Campo y a quien en el momento de su detención se le ocuparon 18,73 gramos de cocaína, si bien en el registro posterior de su vivienda, sita en la Plaza de San Miguel de la referida villa, la Guardia Civil se incautó de otros 3,78 gramos de cocaína, con un valor de 429 euros en su venta al por menor y de 656 vendidos al 'menudeo', y 2,34 de marihuana con un valor de 9 euros, junto con dos picadoras, sustancia de corte y una libreta morada con anotaciones.

 

Al día siguiente, dentro de la misma operación pero sin vinculación personal entre los acusados, se interceptó igualmente a Eduardo J.S.V, de 53 años y vecino de Pedrajas, tras practicar un registro en su vivienda, en la Plaza de San Agustín, e intervenir los agentes actuantes 29,88 gramos de cocaína -valorados en 1.121 euros vendidos por gramos y en 1.467 por dosis- junto con un molinillo, una balanza y recortes de plástico con restos de la misma droga, un rollo de alambre, tenazas y 2.000 euros en billetes de 50, 20 y 10 euros.