La Fiscalía pide cuatro años para el tesorero de Deporte Castilla y León por apropiación indebida

José F.M es acusado de un delito de apropiación indebida cometido entre 2010 y 2012, cuando el procesado se apoderó, supuestamente, de más de 58.000 euros de fondos recibidos para el funcionamiento de la sociedad.

La Audiencia de Valladolid sienta este lunes, 9 de noviembre, en el banquillo al que fuera vicepresidente y tesorero de la entidad de promoción y recreación deportiva 'Deporte Castilla y León', José F.M, acusado de un delito de apropiación indebida cometido entre 2010 y 2012, cuando el procesado se apoderó, supuestamente, de más de 58.000 euros de fondos recibidos para el funcionamiento de la sociedad.

  

El Ministerio Fiscal tipifica los hechos como un delito continuado de apropiación y solicita para el encausado una condena de cuatro años de cárcel, el pago de una multa de 3.000 euros y, en concepto de responsabilidad civil, el abono de indemnizaciones por importe de 58.832 euros, según informaron a Europa Press fuentes jurídicas.

  

'Deporte Castilla y León' fue constituida el 20 de marzo de 2010, con domicilio social en la calle Torquemada de Valladolid, para la promoción y organización de actividades físicas y deportivas con fines lúdicos, formativos y sociales, con la exclusión de la finalidad competitiva y sin ánimo de lucro.

  

Así, el acusado, nombrado entonces vicepresidente y tesorero, se hizo cargo de llevar la contabilidad, firmar recibos y autorizar pagos de forma mancomunada con el presiente, cometido que, según la acusación pública, aprovechó para apropiarse de distintas cantidades procedentes de los fondos recibidos en sus cuentas bancarias a partir de los convenios suscritos tanto con el Ayuntamiento de Valladolid como de Tudela de Duero.

 

REINTEGROS DE MÁS DE 400 EUROS

  

El dinero estaba destinado a pagar salarios, cuotas de la Seguridad Social y otros gastos, si bien el tesorero, siempre según la tesis de la acusación pública, realizó entre los años 2010 y 2012 numerosos reintegros de las diferentes cuentas de la sociedad, todos por importe superior a los 400 euros, hasta disponer de un total de 94.677 euros, de los que sólo 35.843 fueron justificados como pagos de la entidad, mientras que el resto, 58.832, los incorporó José F.M. a su propio patrimonio.

  

A causa de las deudas contraídas, lo que le supuso un pasivo de 54.366 euros, la sociedad se disolvió en junio de 212.