La Fiscalía pide 128 años de cárcel por el doble crimen en el club Las Vegas de Medina

A. MINGUEZA.

Tres de los encausados por ambas muertes se enfrentan a 42 años y un cuarto a dos años por encubrimiento.

Fiscalía de Valladolid solicita un conjunto de penas que suman 128 años de cárcel por el doble homicidio registrado en octubre de 2014 en el club de alterne 'Las Vegas' de Medina del Campo, donde el propietario y una camarera de origen rumano murieron abatidos a tiros, el primero de ambos por un ajuste de cuentas fruto de una deuda y la segunda como un 'daño colateral', al ser testigo de los hechos.

 

El juicio por estos hechos se celebrará en la Audiencia de Valladolid por el procedimiento de jurado popular. En su escrito de calificación provisional, la acusación pública considera responsables de sendos delitos de homicidio y uno de tenencia ilícita de armas al matrimonio de Arévalo (Ávila) compuesto por Manuel M.M. y María Vicenta P.P. y al vecino de Madrid Antonio Adrián B.R, quienes se exponen cada uno de ellos a 42 años de prisión, mientras que un cuarto imputado, Pablo A.L, quien compartía piso en Madrid con el tercero de los anteriores, podría ser condenado a 2 años por delito de encubrimiento, según informaron a Europa Press fuentes jurídicas.

 

En concepto de responsabilidad civil, el fiscal reclama que los tres primeros acusados indemnicen a cada una de las tres hijas del hostelero fallecido, Mariano Esteban G, con 75.000 euros y con otros 50.000 a su viuda, así como con otros 75.000 a cada uno de los dos hijos de la camarera rumana que encontró la muerte dentro del club, Laura M.A.

 

Y es que la tesis de la Fiscalía vallisoletana es que el cuarto acusado en el procedimiento, titular de la vivienda de Madrid que compartía desde hacía poco más de un mes con Adrián A.B, quien, supuestamente, a través de un amigo habría facilitado al matrimonio de Arévalo el arma utilizada en el doble crimen, fue informado de los hechos por su compañero de piso una vez consumados los mismos.

 

Una deuda, presumiblemente por asunto de drogas, es el móvil barajado para explicar por qué Manuel M.M, de 47 años, y su esposa, Vicenta P.P, de 39, decidieron saldar la disputa económica por la tremenda.

 

Para ello, siempre según la tesis del fiscal, el primero contactó en septiembre de 2014 con su amigo Antonio Adrián B.R, de 26 años y residente por aquel entonces en un piso en Madrid que compartía con el cuarto imputado, el joven de 23 años Pablo A.L, con el fin de que le suministrase una pistola y le ayudara a cobrar una deuda.

 

Fue el día 5 de octubre de ese año cuando el matrimonio arevalense se trasladó hasta la capital de España y, gracias a la intermediación de Antonio Adrián B.R, logró adquirir a un individuo en Fuenlabrada una pistola 'Walter', junto con cinco o seis balas, tras desembolsar un total de 1.300 euros.

 

Provistos ya del arma, la pareja y Antonio Adrián se dirigieron hasta el término vallisoletano de Medina del Campo para saldar deudas con Mariano Esteban G, titular de 'Las Vegas', un pequeño burdel situado en la antigua N-VI, anteriormente conocido como 'Los Negrillos' y ahora 'Chapó'.

 

Aparcaron el turismo a la puerta sobre las 20.30 horas y quedó únicamente en su interior, en actitud de espera, María Vicenta, mientras su esposo y el amigo de éste entraban en el local en el que se encontraban en ese momento el hostelero y cuatro camareras o trabajadoras.

 

ALCANZADOS EN LA CABEZA

 

Tras solicitar ambos una consumición y después de una breve conversación, Manuel M.M. sacó el arma y disparó, presuntamente, al dueño del local, quien fue alcanzado en la espalda al darse la vuelta en su intento desesperado de huir y antes de que acabara tendido en el suelo boca abajo.

 

Tres de las camareras huyeron despavoridas hacia un descampado próximo, si bien una cuarta, Laura M.A, fue alcanzada también con un disparo en el hombro izquierdo. Trató de recular hacia una esquina del local y en vano se tapó la cara con las manos, ya que su presunto verdugo le descerrajó entonces otro tiro que atravesó sus dedos y le dio de lleno en plena frente, con lo que la muerte fue en el acto.

 

Acto seguido, el fiscal del caso sostiene que Manuel M.M. se acercó al lugar donde aún yacía herido el hostelero y le pegó otro tiro en la cabeza, mortal de necesidad.

 

Consumado el doble homicidio, la pareja y su supuesto ayudante huyeron en coche hasta Madrid y una vez allí los primeros encargaron a su compañero de viaje que se deshiciera del arma, encargo que este último cumplió a rajatabla gracias a la mediación de su compañero de piso en la capital de España, Pablo A.L, quien, pese a ser informado de todo cuanto había ocurrido en Medina, le habría puesto en contacto con la persona que a la postre recompró el arma homicida.

 

Se da la circunstancia de que dos de los acusados, Manuel M.M. y Antonio Adrián B.R, cuentan con antecedentes, el primero por tenencia ilícita de armas, robo y tráfico de drogas y el segundo por estafa, robo y violencia de género.

 

Seis días después del trágico suceso, Adrián A.B. fue detenido en la localidad extremeña de Cáceres y su testimonio dio lugar a la posterior detención del matrimonio residente en Arévalo.