La Feria Taurina de Valladolid espera ya clarines y timbales

El mano a mano Morante-Manzanares, la presencia de Hermoso y Ventura, el cartel de toreros de la tierra y las dos novilladas dan vida a un ciclo, en el que destaca las ausencias de Perera, Juli y Talavante.

La final de la Liga del Corte Puro –este domingo, 18 horas, Coso de Zorrilla- será un buen aperitivo a la feria taurina en honor a Nuestra Señora de San Lorenzo, que abrirá el portón de los sustos a partir del próximo lunes con la corrida de ‘los pucelanos’.

 

Mucho se ha hablado del ciclo vallisoletano que tiene como principal aliciente el mano a mano entre dos de los toreros más artistas del escalafón: Morante y Manzanares, el próximo viernes con astados de Zalduendo. Cierto es que faltan algunas figuras, principalmente Juli, Perera y Talavante; además del local Leandro. La empresa justificó estas ausencias en determinadas circunstancias de negociación y, en algunos casos, en los “caprichos” de los mandamases del toreo.

 

Pero no menos cierto es que el abono del coso de Zorrilla se muestra interesante para aficionados y también para los que no lo son tanto (la mayoría). Hay toreros del terruño (Luguillano, Joselillo y la novedad Santana), los hay de los de arriba (Morante, Manzanares, Ponce Castella o Fandiño), los que gustan a una buena parte de los que pasan por taquilla (Padilla y Fandi) y algunos otros para paladear si descorchan el toreo (Finito).

 

 

Los que gustan del toreo a caballo deben estar de enhorabuena porque en muy pocas ocasiones aparecen en el mismo cartel las dos máximas figuras del rejoneo (Hermoso de Mendoza y Diego Ventura); pero sin duda los más beneficiados del ciclo serán los verdaderos aficionados al mundo del toreo. Que en un abono como el de Valladolid aparezcan dos novilladas es para felicitarse, más si cabe cuando desde ciertos sectores se alerta de la escasez de oportunidades para la cantera de la tauromaquia.

 

Ahora falta que, aquellos que han alzado la voz pidiendo presencia de los novilleros, acudan a estas dos citas interesantes, especialmente la novillada con picadores en la que concurren uno de los principales nombres del escalafón novilleril, Lama de Góngora; una de las sorpresas más gratas de la temporada, José Ruiz Muñoz, el sobrino del Faraón de Camas que tan buena impresión dejó en Valladolid el pasado año, y el vallisoletano Ricardo Maldonado.

 

Según ha podido saber TRIBUNA, el número de abonados es muy similar al del pasado año y el ritmo de entradas es superior. El tiempo parece que acompañará, ahora solo falta que los de Araúz de Robles, Torreón, El Pilar, Zalzuendo, García Jiménez y Passanha acompañen y la feria pueda ser redonda. La suerte está echada.