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La Feria del Libro abre sus puertas y propone diez días para descubrir la magia de la lectura

A pesar de que vuelve el mal tiempo a Valladolid, la Feria del Libro ha abierto sus puertas esta tarde en la Cúpula del Milenio, donde algunos de los libreros de la ciudad y de otros puntos de España se dan cita para promover el interés por la lectura. 

A eso de las 19 horas se abrían las puertas de la Feria del Libro, para dar paso a aquellos intrépidos curiosos de los libros que contra viento y marea , nunca mejor dicho, quieren acercarse a cualquier lugar donde tengan una buena historia que contar. 


Allí se han dado cita diferentes editoriales y libreros, tanto de libros antiguos, como de cuentos infantiles o de novelas históricas. Desde La Casa del Libro hasta el Desván de Diógenes, pasando por el Círculo de Lectores, todos aquellos que quieren promocionar el libro estaban allí. 

 

Un sinfín de estilos para saciar todos los gustos de los lectores empedernidos. Pero no solo eso, la Feria del Libro también es una buena ocasión para atraer a aquellos reticentes de la lectura, pues pueden pasear entre las historias y dejarse llevar hasta aquella que capte su atención. 


También hay un espacio habilitado para los más pequeños, donde pueden disfrutar de juegos y espectáculos mientras se fomenta su interés por la lectura. 


Como ha dicho el alcalde de Valladolid, Javier León de la Riva, "las Ferias del Libro no son para vender libros, sino para promocionar el libro y la lectura"


Por otro lado, el echo de que este año se celebre la feria en la Cúpula del Mileno, facilita que en días como hoy la gente pueda seguir acercándose, pues al ser un espacio cerrado, el mal tiempo ya no es un impedimento. No obstante, "hay carpas exteriores" y además, "no nos cuesta nada poner aquí la feria, como han dicho algunos", ha señalado el alcalde.


Por su parte la concejala de Cultura, Comercio y Deporte ha recordado que "Valladolid es la única ciudad en España que corre con los gastos de los stands".


En definitiva, una iniciativa que como todos los años, vuelve a la ciudad para deleitarnos con sus historias y que nos acerca un poco más al libro, que no vive uno de sus mejores momentos, pero que siempre ha sido un buen compañero de viajes, noches en vela y momentos de relax. 
 
 

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