La Feria de Día, sinónimo de buen comer

Varios dependientes de las más de cien casetas que se encuentran en el centro destacan la buena marcha del negocio estos primeros días de Fiestas, en gran parte debido al buen tiempo.

“Valladolid es una ciudad fría”, suelen decir muchas personas ajenas a la ciudad que, en la mayoría de casos, ni siquiera han llegado a pisar la provincia. Si bien es cierto que en invierno tenemos nuestros momentos en los que no es fácil evitar un resfriado, en verano también existen las altas temperaturas y los momentos de sol.

 

Y si no, que se lo digan a todos los camareros y encargados de las casi 125 casetas de la Feria de Día que estos días ocupan el centro de la ciudad, encantados con este buen clima que ha inundado –valga la expresión- Valladolid en Fiestas.

 

“Estos días está ayudando bastante el sol, hace buena temperatura para que la gente salga a tomar algo y se nota”, explica Borja, camarero de la ‘Taberna Cascajares’, situada en la Plaza de Coca. “También se ve que hay mucha más gente por la tarde que por la mañana, cuando ya todo el mundo ha salido de trabajar”. Opinión que comparte Luis Alberto, de la ‘Taberna de San Benito’.

 

“Sí, sí, está claro que hay mucha más actividad por la mañana. A pesar de ser fiestas la gente está pendiente del curro”, asegura. Aunque no todo es tan bonito como se pinta, ya que a partir del miércoles el tiempo podría ponerse algo más revoltoso. “Mientras no llueva…”, continúa Luis Alberto. “La temperatura nos podemos permitir que baje un poco, pero ya si se pone a llover la gente saldría menos de casa”, concluye.

 

Al menos por ahora ambos se muestran positivos de cara a la conclusión final de las fiestas, tal y como explica Borja. “Hay que quedarse con que la cosa marcha bien, tal y como está la cosa podría ser mucho peor. La gente se lo está pasando bien”. Pasándoselo bien y comiendo bien, podríamos añadir. Bon appetit.