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La Facultad de Comercio de Valladolid ampliará sus relaciones con Asia a Japón y Corea del Sur el próximo curso

La Facultad de Comercio de la Universidad de Valladolid (UVA) ampliará el próximo curso 2013-2014 sus relaciones con Asia a Japón y Corea del Sur, donde podrán realizar estancias de diez meses los estudiantes de este centro vallisoletano.

Hasta el momento, la Facultad cuenta con un convenio de colaboración existente desde hace dos años con la universidad China de Sun Yat-Sen, que se gestó a través del Centro de Estudios de Asia de la Universidad de Valladolid, y una veintena de alumnos chinos han estudiado este curso en Valladolid y cinco vallisoletanos lo han hecho en la provincia china de Cantón.

 

En concreto, a través de este convenio con la universidad china, se ha recibido a lo largo de estos dos últimos cursos a más de 40 alumnos chinos que han cursado estudios en sus aulas. Por otro lado, una decena de estudiantes de la UVA han cursado estudios en la Escuela Internacional de Negocios y también han aprendido chino en el campus Zhuhai; uno de los cuatro con que cuenta la Universidad Sun Yat-sen.  

 

El éxito de esta iniciativa ha animado a la Facultad de Comercio a ampliar de cara al curso 2013-14 el número de destinos asiáticos para aquellos estudiantes que estén interesados no sólo en cursar un año en el extranjero, sino también en conocer una cultura y un modo de vida completamente diferente del occidental.

 

Para ello, ha confirmado el decano del centro, José Antonio Salvador Insúa, se ofrece a los alumnos del Grado en Comercio la posibilidad de cursar diez meses en la Universidad de  Estudios Extranjeros de Kyoto, en Japón; y en la Escuela Universitaria de Estudios Empresariales de Hankuk, en Seúl (Corea del Sur).

 

APERTURA

 

"Podemos enviar hasta una docena de estudiantes del Grado en Comercio. Los únicos requisitos que deben cumplir es poseer un nivel aceptable de inglés y que tengan ganas de aprender. También tendríamos la posibilidad de enviar alumnos a Mongolia, pero por el momento no hemos tenido ninguna solicitud", ha añadido Insúa.

 

El decano ha explicado que la mayor ventaja que tiene este tipo de experiencias para el futuro profesional de los graduados es que incrementan notablemente su empleabilidad. "La gran mayoría de los que fueron el curso pasado están ya trabajando en empresas que se dedican a negocios de importación-exportación con China", ha concretado.

 

Además, ha explicado que el convenio marco existente con la universidad china ofrece a los alumnos clases en inglés y también una específica destinada a aprender chino.

 

"El curso pasado la experiencia fue muy satisfactoria. De los cinco alumnos que fueron, uno se quedó para cursar un máster en Shanghái", ha concretado.

 

La Facultad de Comercio destaca en el ámbito de las Relaciones Internacionales con Asia porque recibe "muchos más" estudiantes de lo que van allí, ya que a lo largo de los últimos años, la media de alumnos chinos que ha recibido está en 20 por curso, aunque "su principal problema es el idioma, porque les cuesta hablar español, pero poseen muy buen nivel de inglés", señala el decano.

 

La última expedición de estudiantes vallisoletanos con destino a China estuvo integrada por Irma González Gutiérrez, Pablo Holgado Vicente, Aurelio de Miguel Francisco Martín Robles y Víctor Ortega Placer. Estos dos últimos comparten su experiencia con su compañero Miguel Martín Romero, que viajará a la provincia de Cantón el próximo curso.

 

CHINA COMO "PRESENTE"

 

Para Francisco Martín Robles (Valladolid, 1991) fue la necesidad de conocer "algo distinto" mientras que para su compañero Víctor Ortega Placer (Valladolid, 1991), saber "desenvolverse" fuera de casa.

 

Cada uno de los jóvenes que partió hace más de diez meses a la provincia china de Cantón lo hizo movido por un impulso. China ha resultado ser el país que ha cumplido las expectativas. Aunque tal como ambos aconsejan a su vuelta a la capital del Pisuerga a todos los compañeros que les van a dar el relevo, es importante contar con "algo de nivel" de chino para poder aprovechar bien la estancia, ha explicado la Facultad.

 

"Y eso que la gente allí siempre que puede te ayuda. Pero claro, ellos, por su cultura, son muy vergonzosos. Así que a veces, si te diriges a ellos de manera muy directa, puede ser complicado", explica Martín Robles.

 

Para evitar este handicap inicial, Miguel Martín Romero (Valladolid, 1991), que partirá a China el próximo curso, ya recibe clases de chino en Valladolid. Martín Romero reconoce que su principal motivación a la hora de elegir esta experiencia es el "cambio radical de cultura".

 

"China es un país que es presente y no futuro", afirma el joven, que lo tiene tan claro que espera quedarse en China. "Confío en que una vez que acabe el curso próximo allí sólo me queden por cursar las prácticas en empresas y mi idea es quedarme otros seis meses o un año y compatibilizar las prácticas en China", ha asegurado.

 

ENSEÑANZA SIMILAR

 

Su ilusión proviene en gran parte de lo que le han contado sus compañeros, recién llegados de Cantón. "Allí la enseñanza es bastante parecida a la que tenemos en la UVA", ha explicado Víctor Ortega, quien ha concretado que tenían clases de negocios (en inglés) y también han aprendido chino, aunque todo se desarrollaba en inglés, algo que les ha permitido mejorar el nivel de este idioma.

 

En cuanto a las clases de chino, Francisco Martín recuerda que lo bueno que tienen es que se imparten "a grupos muy reducidos". "Son clases para muy poca gente. Muy focalizadas y se aprende bastante", reconoce.

 

Ortega señala además la gran suerte que supone poder estudiar en una universidad que está situada en un enclave privilegiado para los alumnos de Comercio.

 

El joven tuvo la oportunidad de participar a lo largo de tres días en la Feria de Cantón, gracias a la cual reconoce que comprobó de primera mano que "la posibilidad de establecer relaciones comerciales con China es bastante viable".

 

"La combinación es perfecta. Es una zona en la que puedes ver una gran actividad de importación y exportación. Conoces gente, ves cómo funciona el negocio, te cuentan su experiencia. Se te abre otra opción, que es China", completa Martín Robles. "Debemos ponernos las pilas, porque vienen muy fuerte", resume Ortega de forma muy directa.