La evolución de Valladolid, vista desde una vida al volante de un autobús

Mariano Soria, el trabajador más veterano de Auvasa, junto a su bus de la línea 7. JUAN POSTIGO

Mariano Soria es a sus 58 años el trabajador más veterano de la empresa municipal de autobuses con 44 'temporadas' a sus espaldas, 15 en los talleres y 29 como conductor.

Tiene nombre de presidente del Gobierno y apellido de Ministro, pero nada más lejos de la realidad. Él es un humilde conductor de la línea 7 de Auvasa, si bien no se trata de uno cualquiera. Mariano Soria (3-3-1956) comenzó a trabajar a sus catorce años en la empresa municipal de autobuses con ilusión y ganas de abrirse un hueco, de manera que con el paso del tiempo ha terminado por convertirse en todo un maestro del transporte público.

 

Ni el frío ni el calor han podido detener a este experto, diestro en su amplia carrera sobre todo de las líneas 1 y 2, pese a que este año le haya tocado la 7. Y es que en estas profesiones, la experiencia es un grado y no todo el mundo puede presumir de ser el trabajador más veterano de Auvasa.

 

 

¿Cómo lleva eso de ser el que más años lleva en la empresa?

Ha sido mucho tiempo, nada menos que quince en taller, desde que tenía catorce, y después veintinueve como conductor. Han sido muchas experiencias, algunas buenas y otras, por desgracia, malas. Al principio en los talleres pasaba muchísimo frío, hasta el punto de estar ingresado por fiebre reumática, había que quitar la suciedad de los motores con martillo y cortafrío, no había casi herramientas, había que cambiar las ruedas en la calle con nieve y agua...

 

¿Y cómo conductor?

Ahí he tenido historias curiosas. Hace años, cuando aún no había móviles, si se averiaba el autobús tocaba bajarte y llamar desde una cabina de teléfono. Ahora no haría falta, claro, con las emisoras. A veces ser conductor es muy sacrificado, hay que tener la sonrisa siempre en la cara, aunque yo nunca he tenido ningún problema con nadie.

 

Son muchos los que se quejan de los conductores de Auvasa.

Aquí el que tiene problemas es por que quiere, yo jamás los he tenido con nadie en todos estos años. Cuando hay problemas, te callas y ya. Luego es bonito ver como cuando pasa algo hay pasajeros que sacan la cara por ti. Otros por desgracia van en contra. Por ejemplo, si pegas un frenazo los de atrás no ven lo que ha pasado delante, se quejan y los de delante les dicen que se callen, que no ven lo que ha ocurrido. Hay detalles buenos como esos.

 

¿Alguna anécdota en este sentido?

Me ha pasado muchas veces que, cuando vas a ciertos barrios, vas para allá con el bus y te regalan cosas. De las que más me han gustado han sido uvas, peras, caramelos... También gusta ver cómo, cuando te han cambiado de línea de un año para otro, la gente se cruza contigo por la calle y te saluda. Al final uno acaba empatizando con la gente. Cuando voy con el bus a diferentes barrios puedo tomarme un café, yo ya los considero mis barrios, la gente me conoce.

 

¿Y cómo ve la situación de Auvasa? No está la economía muy bien, precisamente.

Buf, pues como todas las empresas con la crisis. Yo estoy cobrando menos que hace tres años, el sueldo no me lo han bajado, pero me lo quitan de otros lados. Está como todo. La cosa va marchando, pero el público ha bajado mucho, por desgracia, algo que no ayuda.

 

Algo que no ayuda para renovar la flota.

Creo que los que hay ahora no están mal, de verdad. Los hay más antiguos, claro, pero creo que no están nada mal. Luego hay quien se queja de que tiene que esperar mucho tiempo, alguno nos increpa diciendo que lleva media hora. ¡Eso muchas veces es imposible, si por ejemplo en mi línea salimos cada diez minutos! Hay gente que viene de fuera y se van encantados, tanto para el estado de los autobuses como para el tiempo de espera.

 

Ahí entraría el hecho de que haya descendido el número de viajeros. En 2013 bajaron 1,4 millones respecto a 2012.

Si no trabaja la gente, pues prefieren moverse andando. En el precio del billete poco puedo decir yo, pero siempre está la opción del bonobús, que siendo así yo creo que es barato y encima permite hacer transbordo. Yo he estado en otras capitales, como en Valencia, y me ha tocado pagar 1,50. Aquí viene gente que les tengo que avisar de que les doy vuelta y me dices que lo ven barato, incluso.

 

En breve se pretende cambiar el Plan de Movilidad de Valladolid. ¿Cómo diría que está este aspecto en la ciudad?

Yo diría que el nivel es bueno, al menos en buses. Eso sí, habría que revisar algunas líneas. Las nuevas lanzaderas que pusieron de Parquesol a la Universidad van vacías, da pena verlas. Un coche de dieciocho metros para llevar a media docena de personas. La gente pide, luego van vacíos y los tienen que quitar.

 

Desde el PSOE, con su propuesta del Plan de Movilidad, dicen que apenas se han cambiado las líneas desde 1992.

Claro, qué van a cambiar ahora si no hay gente que se suba. Me da vergüenza ver que hay quienes piden esos buses, como el que comento de la Universidad, y luego van sin nadie. Les veo siempre vacíos en ese caso concreto.

 

¿Y cómo ve Valladolid como ciudad para circular?

Buf... Muy mal. La gente no se comporta como debe y luego somos nosotros, los conductores, los que tenemos que evitar muchos accidentes. Si no fuera muchas veces por nosotros... Fíjate en la calle Miguel Íscar, que este año ya van cuatro personas atropelladas por un bus. Menos mal que han puesto la valla para que no cruce la gente. Yo hace años tuve una, cuando estuve en la línea 5. Pasaba yo, cruzó una despistada diciendo adiós a otra con la mano y la pegué un golpe. Es una sensación horrible, lo primero que piensas es que la has matado, aunque por suerte terminó en nada. Lo malo son compañeros míos, que sí han matado a gente y casi nunca es culpa suya. Tienes que andar con doscientos ojos.

 

¿Y en cuanto a estructuras cómo ve la ciudad?

Hay calles que son terribles, muy estrechas. Por ejemplo, la calle nueva del Carmen. Desde que entras hasta que sales sudas más que en un viaje completo. Los coches te van respetando, pero a poco que te descuides, adiós espejo. Hay otro giro en la plaza de los Vadillos muy complicada...

 

¿Le hacen saber estas cosas al Ayuntamiento?

Sí, pero de poco sirve. Cuando se queda un coche atascado, toca esperar. Si una línea se atasca cortas los autobuses de una línea e incluso de otra que pueda pasar por ahí. En la calle de la Mota también hay otra que... A los de la línea 1 y 2 les dejas cortados si te atascas ahí.

 

Después de casi treinta años al volante, se notará la veteranía en esas situaciones, ¿no?

Más que la experiencia, la clave para ser conductor de Auvasa es la paciencia. Yo me considero una persona nerviosa, pero hay que saber templar y saberlo llevar, tanto con el autobús como con el público.

 

¿Y cómo se plantea el futuro para Mariano Soria?

(Sonríe) A mis 58 años, la verdad es que uno ya ve cerca la prejubilación. De hecho, si pudiera hacerlo ya, lo haría. Uno está cansado ya, así que pienso en seguir trabajando un poquito más y ya está.