La Eurocámara da su apoyo a una PAC más verde, pero flexible, y pide extender la cuota del azúcar hasta 2020

Aprueba una enmienda conjunta del PP y PSOE para dar libertad a los países para limitar la superficie elegible para ayudas


ESTRASBURGO (FRANCIA), 13 (EUROPA PRESS)

El pleno del Parlamento Europeo ha aprobado este miércoles defender una nueva Política Agraria Común (PAC) más verde y equilibrada en el reparto de sus ayudas --aunque con elementos que flexibilicen el llamado 'pago verde'-- y que permita extender hasta 2020 el sistema de cuotas de producción para el azúcar, en las negociaciones que arrancarán en las próximas semanas con los gobiernos europeos y Bruselas.

Entre las enmiendas aceptadas tras más de dos horas de votación, figura la promovida por las españolas Esther Herranz (PP) e Iratxe García (PSOE) para dar a los países más libertad a la hora de establecer la superficie elegible que percibirá fondos de la PAC, una reivindicación del Gobierno que teme un fuerte incremento en las hectáreas del campo español aptas para las ayudas.

Con este voto, los eurodiputados respaldan condicionar el pago del 30% de las ayudas directas al agricultor a que éste cumpla con determinados esfuerzos medioambientales, aunque matiza la propuesta inicialmente presentada por Bruselas.

El comisario de Agricultura, Dacian Ciolos, quiere que estas prácticas se resuman en tres --la rotación de cultivos, el mantenimiento de pastos permanentes y la creación de áreas de interés ecológico--, mientras que países como España reclaman un 'menú' más extenso.

La Eurocámara, por su parte, ve con buenos ojos las tres medidas de Bruselas pero apuesta por "flexibilizarlas" y permitir una aplicación gradual, por ejemplo, que en el primer año el terreno reservado a interés ecológico sea sólo de un 3 %, frente al 7 % de la propuesta comunitaria.

En lo que se refiere a las ayudas directas, los eurodiputados también han pedido que se conceda un 25 % más de apoyos a los jóvenes agricultores y que se eleve a 1.500 euros subsidio máximo que una pequeña explotación puede obtener.

Y respaldan la voluntad del comisario de establecer un techo o 'capping' de 300.000 euros anuales por productor, una histórica reivindicación del Ejecutivo comunitario que los Estados miembros han frenado en reformas anteriores.

Ese tope estaría modulado, para que se aplicara un recorte del 20 % a quienes reciban entre 150.000 y 200.000 euros, de un 40 % en los montos de entre 200.000 y 250.000 euros, y de un 70 % en el tramo que va de 250.000 a 300.000 euros.

Sobre los distintos regímenes de cuotas de producción cuya liberalización está prevista en los próximos años, los eurodiputados rechazan prorrogar más allá de lo previsto las cuotas lácteas, pero sí apoyan extender el régimen de cuotas hasta 2020 en el caso del azúcar. En ambos casos España era partidaria de frenar la liberalización del sector.

Entre sus consideraciones de cara a la negociación, la Eurocámara también se refiere a los productores de terceros países y reclama que se les exija los mismos estándares de calidad, bienestar animal y medioambientales que se imponen a los europeos.